jueves, 14 de julio de 2016

Un verano sin invasores

Ya están aquí, como cada año, llegando en masas atraídos por el calor, invadiendo nuestros rincones preferidos de ocio y reposo, y disturbando nuestra paz con sus rondas nocturnas y molestos hábitos. ¿Los turistas? ¡No! ¡Los mosquitos!


Los fastidios que provocan son varios: interrupción del sueño, daño en la piel, alergias, transmisión de enfermedades y, en cualquier caso, malestar y agobio. Así pues, vale la pena tomar el tiempo de preparar una buena estrategia contra estos asaltantes, que debe basarse en dos aspectos: prevención y tratamiento.

Prevención
Evitar que estos y otros insectos accedan a nuestro entorno, y más concretamente a nuestra piel, es lo primero que tenemos que conseguir pues todos sabemos que más vale prevenir que curar. Y la manera de mantener a los bichos lejos de nosotros (si no queremos matarlos) es a base de barreras y repelentes.

Barreras:
Mosquiteras. Evidente, si no pueden entrar en casa, no nos podrán picar. Así, bloqueando puertas y ventanas o cercando la cama, mantendremos a estos intrusos fuera de nuestra zona de confort. Inconveniente: pueden seguir molestando con su zumbido.

Repelentes:
Las plantas aromáticas cotidianas han sido tradicionalmente utilizadas como repulsivos de insectos, la Menta y la Albahaca por ejemplo, colocándolas cerca de las ventanas haciendo, a la vez acción de barrera. De estas y otras plantas se derivan los aceites esenciales, entre los cuales encontramos más opciones para ahuyentar zánganos. La Citronella es la esencia mas reputada, pero el Eucalipto, el Geranio, el Patchouli o la Verbena son potentes combativos también. Ellos son el ingrediente clave de los diversos dispositivos que encontramos en el mercado o que podemos, en algunos casos, fabricar nosotros mismos:



- Velas
- Barritas de incienso
- Pulseras
- Lociones corporales
- Difusores
- Pulverizadores, que pueden ser utilizados sobre ropa, cortinas,      
  ventanas, sabanas, etc.




Por otro lado, la Vitamina B1 o Thiamina, es conocida por su acción repelente de mosquitos pues cambia el olor corporal, y los insectos se sienten menos atraídos. Sin embargo cabe recordar que la ingesta de un tipo de Vitamina B (B1, B2, B6, etc.) disociada puede provocar un desequilibrio de las otras, por lo que es mejor no tomarla a largo plazo y, en cualquier caso, consultar con un profesional.

Tratamiento
Si, a pesar de todos nuestros esfuerzos, o a causa de falta de prevención, somos víctimas de sus picaduras, el remedio es, necesariamente, una loción corporal. Como base, podemos utilizar el gel de Aloe Vera que siempre viene a nuestro rescate cuando dañamos nuestra piel, o el aceite de Rosa Mosqueta (gran regenerador), entre otras substancias. La Aromaterapia nos ofrece, además de preventivos, grandes sanadores cutáneos como son la Lavanda, la Manzanilla, o el Árbol del Té. Recordemos que una preparación corporal debe contener 60 gotas de aceite esencial en total por cada 100ml de portador (aceite vegetal o gel). Si la preparación es para el rostro, la proporción es de 20 gotas por 100ml.

Por ultimo, no olvidemos que si los invasores somos nosotros, es decir, si viajamos a lugares donde abundan los mosquitos como los trópicos o países cálidos y lugares húmedos, se debe extremar la precaución, pues sino serán ellos, en su casa y con sus estrategias naturales, quienes nos harán huir.

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