lunes, 15 de enero de 2018

Aceites vegetales y Omega 3, 6 y 9 ¿cuál elegir?

Están en boca de todos, tanto literal como figuradamente: los aceites vegetales como el de oliva, de girasol o de chía son aliños cotidiano en nuestras mesas, y los omega 3, 6 y 9 rellenan foros y revistas de salud. La cuestión es, entre tanta opción y tanta recomendación a favor y en contra, ¿cuál elegir?



LÍPIDOS

Los lípidos, o materia grasa de los seres vivos, forman parte de la alimentación humana, junto con las proteínas, los glúcidos, las vitaminas y los minerales, y el organismo necesita de ellos, pues llevan a cabo funciones importantes como el almacenamiento de energía, el aislamiento térmico, o el transporte de las vitaminas liposolubles (A,D,E,K), entre otras. Se estima que el aporte diario recomendado de grasas es de 100 gramos por día para los hombres y 80 gramos para las mujeres.

Distinguimos, a groso modo, dos tipos de lípidos: por un lado están las grasas saturadas como la mantequilla, la grasa animal, el aceite de palma o el de coco, sólidas a temperatura ambiente y responsables, en parte, por un aumento de colesterol en sangre. Por otro lado están las grasas insaturadas, que promueven una tasa de colesterolemia sana, grupo que se subdividen en grasas mono-insaturadas, u Omega 9, no esenciales, pues el cuerpo tiene la capacidad de fabricarlas por él mismo, y grasas poli-insaturadas, o ácidos grasos esenciales Omega 3 y Omega 6, que el cuerpo no puede producir y es necesario aportar en la alimentación. Estas últimas se encuentran en la mayoría de aceites vegetales y en el aceite de pescado.

ÁCIDOS GRASOS 

Omega 3
Se trata del ácido alfa-linolénico o ALA, el ácido eicosapentanoico o EPA, y el ácido docoshexaénico o DHA. El ALA es un ácido graso Omega 3 de cadena corta y que, en un organismo sano, actúa como precursor del EPA y DHA, ácidos grasos Omega 3 de cadena larga, es decir, que ayuda al cuerpo a producir estos últimos, los cuales tienen diversas acciones beneficiosas para el ser humano, por las cuales son conocidos y apreciados: acción anti-inflamatoria y anti-alérgica, regulación del sistema cardio-vascular y del índice de colesterol en sangre, disminución de los triglicéridos, de la tensión arterial y de la agregación plaquetaria, mejoría del humor y del equilibrio psicológico en general.

Encontramos el ALA en diversos aceites vegetales como el aceite de cáñamo, de lino, de sésamo, de colza, de nuez, de trigo, de soja, de camelina de perilla, de chía o de comino negro.

Sin embargo, a partir de la cincuentena, a menudo el cuerpo pierde su capacidad de transformación de los Omega 3 de cadena corta en Omega 3 de cadena larga, por lo que es conveniente, sino necesario, consumir EPA y DHA, para poder beneficiarse de sus propiedades. Estos se encuentran mayoritariamente en el pescado graso como el salmón, el arenque, la caballa, las anchoas o las sardinas, como también en los crustáceos, moluscos y algas (como la espirulina).



Omega 6
Es el ácido linoléico o AL, precursor del ácido gama-linolénico o GLA, este último con acción hipocolesterolemiante (reduce los niveles de colesterol en sangre), regulación del sistema cardiovascular y del sistema nervioso. Sin embargo, un exceso de Omega 6 en la alimentación, lo cual suele darse a menudo, puede provocar problemas cardíacos, inducir inflamaciones y contribuir a la obesidad. Encontramos el AL en muchos aceites vegetales de uso cotidiano como el de oliva, maíz, semilla de uva o girasol. También está presente en los huevos y en la leche materna.

El ratio ideal de consumo de ácidos grasos esenciales  Omega 6 versus Omega 3 es de 1:5 es decir, cinco veces más Omega 3 que Omega 6. Por lo que el uso tan difundido del reputado aceite de oliva, rico en Omega 6, debería estar compensado por un aceite rico en Omega 3 como por ejemplo el aceite de colza. Aquellos a quienes la mención de este aceite pone los pelos de punta debido a la epidemia española en el 81, os animo a leer mi artículo "¿Se puede cocinar con aceite de colza?".

Omega 9
Se les considera no esenciales porque, como se indica más arriba, el cuerpo puede producirlos por sí mismos, y son grasas mono-insaturadas de acción benéfica en el sistema cardio-vascular, y de acción hipo-colesterolemiante, hipotensor y antioxidante. Son los ácidos oéico, gadoléico, erucido y nevrónico, presentes en el aceite de oliva, de cacahuete, de aguacate, de avellana, de almendra y de argán. También se encuentra en el Ghee, o mantequilla clarificada.


ACEITES VEGETALES

Una vez clarificada la maraña informativa sobre los omegas 3, 6 y 9, sus propiedades, y las diferentes opciones con que contamos, hay otros datos a tener en cuenta a la hora de elegir un aceite.

Aceite alimentario versus aceite cosmético
Podemos encontrar determinados aceites, como el aceite de aguacate, tanto en la estantería del supermercado como en la de la parafarmacia, en tamaños, presentaciones y precios muy distintos. Dada la nueva tendencia a fabricar cosméticos caseros con ingredientes naturales (tendencia a la que subscribo totalmente), corremos el riesgo de caer en la tentación de comprar un aceite alimenticio, en general bastante más barato que su homónimo cosmético, para nuestras preparaciones domésticas.

Lo que debemos saber es que un aceite, antes de poder ser comercializado debe pasar una serie de procesos que garanticen la seguridad del consumidor. Estos procesos son completamente distintos cuando el producto está destinado a la alimentación que cuando lo está para la aplicación cutánea. Por ejemplo, el aceite de argán alimentario suele ser el resultado de la presión de los frutos tostados, mientras que la torrefacción destruye ciertas propiedades que son convenientes para uso cosmético. Además, el dossier a completar por un productor de productos cosméticos es mucho más laboriosos y costoso que el que se precisa para comercializar un aceite de cocina, de ahí también su diferencia de precio.

Por último, el aceite se oxida un poco a cada contacto con el aire, por lo que el aceite cosmético se presenta en general en pequeñas botellas con dosificador para evitar que se enrancie.

Aceites hidrogenados
Existen aceites que a temperatura ambiente se solidifican de manera natural, como el aceite de coco,
lo que es conveniente si lo queremos untar en una tostada, por ejemplo, o aportar textura a la repostería. Sin embargo, existe igualmente un proceso artificial que solidifica los aceites para que estos puedan untarse y sean más resistentes al calor. Estas grasas transformadas se conocen también como ácidos grasos TRANS y son perjudiciales para la salud, pues promueven enfermedades cardio-vasculares, cáncer de seno y diabetes, aumentando los triglicéridos y disminuyendo el colesterol "bueno" HDL, la producción de esperma y el peso del bebé. Los encontramos en la mantequilla, el queso, la leche, la carne, la grasa animal, las margarinas vegetales, los agentes de textura de los platos precocinados y los conservantes contra la oxidación principalmente. Por lo que es conveniente evitarlos.

Punto de humo
Es la temperatura a partir de la cual los aceites o grasas empieza a humear y a descomponerse, produciendo un olor y sabor desagradables, además de substancias cancerígenas.

Los aceites vírgenes de primera presión en frío tienen un punto de humo en general bajo, es decir, se enrancian antes en contacto con el calor, y los aceites refinados tienen un punto de humo alto, y aguantan bien la cocción. Es por ello que, por más saludable que sea el aceite de oliva virgen, procedente de la agricultura biológica o no, no debemos usarlo para freír, pues resulta nocivo para la salud. Es más conveniente utilizar un aceite destinado a "frituras", que a menudo se trata de aceite de girasol de buena calidad, parcialmente refinado. En la actualidad, los aceites que encontramos en las tiendas de productos ecológicos, indican en sus etiquetas el uso al cual el aceite está destinado.

Con este puzzle de datos oleicos, ya podemos crear sanos y sabrosos aderezos, combinaciones culinarias mágicas y nutritivas que alegren nuestras ensaladas, purés y tostadas.

sábado, 6 de enero de 2018

Flores de Bach y Nutrición XXI: Mustard, dulce consuelo.

Como una nube que nos atraviesa, el estado Mustard es una tristeza sin orígen concreto, que aparece y desaparece sin más, y que constituye el terreno de cultivo perfecto, por no decir la excusa perfecta, para hábitos alimenticios poco adecuados y dañinos para la salud. 




La mayoría de nosotros hemos pasado, con mayor o menor frecuencia por este tipo de situación: el blues nos atrapa y, en pleno bajón de moral, vamos directos a la nevera a echar mano no de una manzana o una zanahoria, sino de aquello que pueda contener más azúcar, grasa o harina blanca.

Olvidamos que este tipo de "alimentos" (que no merecen realmente ser nombrados como tal), lejos de compensar ninguna carencia, retro-alimentan el problema: el azúcar provoca un descenso de los glóbulos blancos (defensas), por lo que, a la larga, nos sentimos más débiles, y la grasa y la harina blanca engordan, lo que supone un ataque a nuestra autoestima. Además, este tipo de substancias son adictivas, lo que lleva a la reincidencia y al establecimiento de costumbres poco saludables, produciendo al final verdaderos motivos para estar triste.

Sin embargo, está socialmente justificado este círculo vicioso e incluso resulta graciosa la imagen de una despechada "Bridgite Jones" atiborrándose de helado, envuelta en su edredón, delante de la tele. Conocía una vez a alguien que llamaba a los bombones "ansiolíticos", lo cual me parece una asociación ingeniosa pero a la vez lamentable. Pues lo cierto es que no tiene nada de sano ni de digno ni de positivo, caer en una autocompasión que nos lleve a castigarnos con chucherías. Al fin y al cabo, nuestro pobre cuerpo no tiene la culpa de nada.

Mustard puede echarnos una mano en este caso, y ayudarnos a aprovechar esta caprichosa melancolía para hacer algo más constructivo que darse un atracón, como por ejemplo escribir un trite y lírico poema, pintar un nostálgico paisaje, o simplemente apreciar la belleza de un lluvioso día de otoño, en un estado de paz interior.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Comerse la Navidad sin patatas: los tubérculos alternativos.

Sin ánimo de entrar en el tópico de que los excesos navideños son para nada necesarios ni justificados en nuestros días, he aquí una lista de alternativas a la patata, alimento que, aunque delicioso, es omnipresente, de índice glicémico alto y no muy original en periodo festivo.




La oca de Perú:
Oxalis tuberosa. De orígen andino, es rica en vitamina c, hierro y fibra. Su principal carbohidrato es el almidón, y se come cruda como la zanahoria, o cocinada como la patata, conservando siempre su piel, donde residen sus minerales. Conviene hacerla secar al sol  unos díaspara eliminar sus oxalatos.


El ñame:
Dioscórea alata. Originario de zonas tropicales, es rico en vitaminas C, E y B, destacando la B12, así como en potasio (diurético, anti-artritis, anti-coágulos), fósforo, magnésio, hierro y zinc. Aliado contra la arterioesclerosis y los accidentes cardiovasculares, contiene además Vitamina A, beneficiosa para la piel y la vista.


El tupinambo:
Helianthus tuberosus. Rico en potasio, magnesio, en inulina (que favorece la flora intestinal), vitaminas C y B. Constituye una fuente de fibra soluble. y tiene efecto hipoglucemiante. De él se hace harina, naturalmente sin gluten, pero puede provocar flatulencia (no en vano otro de sus nombres es "pataca pedorra"1)


La yuca:
Yucca aloifolia. También conocida como mandioca, destaca por su contenido en vitamina K, de efecto anti-coagulante, y en vitaminas del grupo B, beneficiosas para cabello, piel y sistema nervioso. Sus hidratos de carbono complejos la hacen más digestiva, y aporta más proteínas que otros tubérculos.

La chirivía:
Pastinaca sativa. Más común en nuestras latitudes, contiene vitaminas del grupo B (B12 entre ellas), E, C y, sobretodo K, fibra y ácidos graos Omega 3 y 6. Entre sus minerales destaca el magnesio, y se le atribuye un efecto preventivo de cálculos renales.


El boniato:
Ipomoea batatas. O patata dulce, rico en vitamina C, y betacarotenos (provitamina A, protectora de la piel y la vista) y vit E. Sacarosa, fructosa y glucosa, ácidos grasos linoléico (omega 6), oléico (omega 9), esteárico y palmitoléico, fibra y polifenoles (antioxidantes, contra envejecimiento). Contiene además vitamina B9 (ácido fólico), esencial para la buena duplicación celular e imprescindible, pues, en el embarazo.

Para sorprender a nuestros invitados en estas fiestas y explorar al mismo tiempo otras posibilidades culinarias, llenas de energia vital, que nos brinda, como siempre, la Naturaleza.


FELICES FIESTAS Y UN PROSPERO AÑO NUEVO



1 https://es.wikipedia.org/wiki/Helianthus_tuberosus

lunes, 4 de diciembre de 2017

Ravintsara en esencia

Aliado del invierno, el aceite esencial de Ravintsara ofrece soluciones contra catarros y otras alteraciones relacionadas con el frío, además de actuar sobre el sistema nervioso, el dolor muscular e incluso la circulación. Es, pues, otro de los imprescindibles en el botiquín natural.


Muy rico en óxidos terpénicos, moléculas que descongestionan el sistema bronco-pulmonar, armonizan el sistema nervioso y son, además, seguras para usar en personas sensibles, el aceite esencial de Ravintsara o Cinnamomum camphora ct cinéole es uno de los que debemos tener a mano cuando los días empiezan a hacerse cortos pues es, además, de precio razonable. Anti-viral, anti-fúngico, anti-bacteriano y expectorante, nos ayuda a luchar contra infecciones respiratorias con mucosidad, así como problemas del sistema ORL como otitis, nariz tapada o tos productiva. Así, un masaje en el coxis con una dilución de este aceite en un aceite vegetal, un par de gotas puras en las muñecas, o la simple olfacción de este aceite, puede estimular nuestro sistema inmune y ayudarnos a lidiar con estos contratiempos de invierno. En difusión en la habitación de un enfermo, ayudará a proteger al resto de la familia de contagios. En caso de otitis, un masaje detrás de la oreja (¡nunca dentro!) con este aceite diluído en un aceite vegetal, puede calmar la inflamación interna y el dolor.

El aceite esencial de Ravintsara es también especialmente interesante en el ámbito del sistema nervioso, pues su acción energetizante actúa contra la fatiga y la falta de concentración, siendo útil también como tónico durante la convalescencia. Paradójicamente, utilizamos esta esencia igualmente contra el insomnio, especialmente cuando el mismo cansancio no nos permite dormir. En estos casos podemos usar el aceite en difusión (con la ayuda de un difusor de aceites esenciales), inhalación (vahos) u la simple olfacción directamente del frasco. 

En el plano emocional, el aceite esencial de Ravintsara puede apaciguar la angustia y la ansiedad, disipar el pesimismo, estimulando la confianza en sí mismo e incluso la creatividad. De modo que en el lugar de trabajo como en el hogar, la presencia de Ravintsara en una sinergia de aceites esenciales en difusión, contribuirá a un ambiente optimista, distendido e imaginativo.

Sin desdeñar sus beneficios sobre la piel, en caso de forúnculos, hongos o herpes, en que un masaje con una dilución de ravintsara en un aceite vegetal como el de comino negro puede calmar estas alteraciones, del mismo modo que mezclado con aceite vegetal de sésamo puede estimular la circulación y calmar las agujetas.

Para finalizar, cabe indicar que no se debe confundir con el Ravensara aromático (Agatophylle aromatica foliae), de diferentes propiedades.


Fuentes:
http://www.passeportsante.net/
Féderation Française de Naturopathie
Aromatherapy an A-Z. Patricia Davis

martes, 21 de noviembre de 2017

Remedios naturales contra el frío

Llega el frío y al disponernos a enchufar la calefacción, recordamos que su factura puede dejarnos helados. He aquí unos remedios y estrategias naturales para calentarnos por dentro y no tener que abusar de la estufa.



Tisanas
Es una de las primeras cosas a las que echamos mano cuando queremos calentarnos, pues sólo por el hecho de ser humeantes, nos confortan y, como poco, nos calientan las manos. Sin embargo, ciertas plantas y especias  pueden activar la circulación sanguínea y caldear el organismo al tiempo que aportan otras propiedades:
- romero, estimulante de la vitalidad y tónico hepático, a consumir de preferencia por la mañana o durante el día,
- jengibre, calorífero y digestivo, ideal también para prevenir y aliviar resfriados,
- canela, antiséptica, regula los niveles de azúcar en sangre y aporta un delicioso sabor a las infusiones,
- cardamomo, digestivo, ayuda a evitar las flatulencias,
- clavo de olor, analgésico, anti-inflamatorio y anti-diarréico,

Los aficionados a los tés e infusiones habrán reconocido aquí algunos de los ingredientes del "chai" o té indio de especias, que podemos fácilmente realizar en casa y que no precisa, necesariamente de té negro. Cabe, sin embargo, recordar que algunas plantas, como la menta,  son de naturaleza fría o de efecto refrescante, aunque se tomen calientes, por lo que es necesario elegir bien los ingredientes. También es importante señalar que una tisana demasiado calorífera puede hacernos sudar, lo cual puede acabar por enfriarnos. Debe buscarse, como siempre, la medida justa.

Alimentación
Las verduras propias de esta estación, calabazas, coles y otros alimentos que crecen a ras de tierra nos invitan a cocinar aquello que más apetece cuando queremos calentarnos: sopas y cremas. Del mismo modo que con las tisanas, al margen de su temperatura, sus ingredientes nos aportarán calor interno, sobretodo si añadimos ajo, cebolla, pimienta o curry. Los frutos secos son igualmente caloríferos, así como algunos cereales como la avena la cual, en el desayuno, disuelta en una bebida vegetal caliente, nos dará además una energía sostenida durante toda la mañana.
Los alimentos crudos como las ensaladas, a pesar de mantener sus nutrientes intactos, pueden enfríar el cuerpo por lo que si somos verdaderamente frioleros, deberíamos comerlos con moderación y nunca por la noche.

Aceites corporales
Otra forma de calentarse de manera directa es la aplicación de un aceite corporal a base de aceite vegetal de sésamo, por ejemplo, de gran poder calorífero, y aceite esencial de romero (Rosmarinus officinalis) activador de la circulación y/o aceite esencial de mejorana (Origanum majorana) que también aporta calor al organismo. Recordemos que la proporción para una sinergia corporal aromática es de 10ml de aceite vegetal por 60-10 gotas de aceite esencial en total. Atención a los aceites esenciales dermocáusticos como el de canela o el de jengibre, pues su uso tópico puede causar irritación e incluso quemaduras. 

Botella de agua caliente o esterilla
Si no hemos conservado la de nuestra abuela, vale la pena agenciarse una tradicional botella de agua que, aplicada sobre los riñones, puede calentar todo el organismo, estimulando además las suprarrenales, responsables en parte de nuestra vitalidad. Su calor beneficia también al hígado, y aplicada sobre el abdomen puede ayudar a la digestión. 
Como alternativa, podemos utilizar las esterillas de huesos de cereza, que, una vez calentadas en el microondas o sobre el radiador, conservan la calidez, y que pueden usarse igualmente para aliviar los espasmos musculares. 


Proteger las extremidades
Mi padre siempre decía que los resfriados se atrapan por los pies, y no iba errado. En invierno, el calor corporal se concentra en los órganos vitales, por los que las extremidades suelen enfriarse, constituyendo, a la vez, una vía de entrada del frío externo en el organismo. Para prevenirlo, además de guantes y calcetines calientes (sea cual sea la moda), podemos por ejemplo realizar baños de pies con agua caliente y harina de mostaza, que además, si lo hacemos antes de acostarnos, nos ayudará a conciliar el sueño.

Ejercicio
Aunque en esta época del año apetece más quedarse en casa, un poco de movimiento generará calor en el organismo y activará la vitalidad. Sin embargo, recordar de nuevo que el sudor puede enfríar el cuerpo por lo que si se realiza ejercicio intenso debe hacerse en un lugar bien caledado, y de preferencia por la mañana.

Contacto humano
Para terminar, no olvidemos que nada calienta más que el amor, por lo que esta estación es ideal para acurrucarse, abrazarse, dormir a dos o, por lo menos, buscar la compañía de los otros, recibir en casa, y arroparse con el calor de nuestros allegados.

martes, 7 de noviembre de 2017

Flores de Bach y Nutrición XX: Mimulus, una comida de miedo

Nada mejor en estas fechas de "truco o trato" y calabazas de aspecto muy feroz, que hablar de Mimulus, que en relación a la comida está indicada a aquellos para quienes la alimentación es, en ocasiones,  motivo de espanto, ya sea por experiencias pasadas de intoxicaciones o indigestiones, o simplemente a causa de su naturaleza sensible y asustadiza.





El Dr. Bach describía estos perfiles como individuos que padecen de miedos "cotidianos", y ¿qué hay más cotidiano que la comida? Ya sea miedo a engordar, a intoxicarse, a la diabetes, al colesterol o a la hipertensión, lo que debería ser una conciencia de prevención en relación a los alimentos, para estos individuos el pan nuestro de cada día se convierte a menudo en motivo de temor y sufrimiento.

Sus miedos, aunque exagerados, no son totalmente infundados pues estas personas son, efectivamente, de naturaleza sensible en todos los aspectos de su ser. Por lo tanto, son más vulnerables que la media a empachos y otros efectos negativos que algunos alimentos pueden causar, y es posible que hayan sufrido en el pasado algún episodio alimenticio desagradable que haga aflorar su desasosiego frente a una fuente de marisco o un simple bol de cacahuetes.

Pero no siempre es el caso, pues su susceptibilidad les hace a menudo mirar con recelo las recetas atrevidas en una cena mundana, así como los platos exóticos que los viajes nos invitan a descubrir. El tipo Mimulus no es, pues, adepto a las extravagancias culinarias ni, mucho menos, al turismo gastronómico, lo cual puede hacerle pasar por insociable o aburrido. Lo cierto es que este individuo es simplemente víctima de su pavor.

En el estado positivo, Mimulus nos aporta un gran sentido de la prevención en cuanto a la alimentación, sin que ello suponga un mal trago. El individuo aprende a integrar sus miedos y a atreverse a descubrir, disfrutando de la excitación de lo desconocido, sin transgredir los límites. Y sobretodo, a escuchar su cuerpo sin asustarse y actuar en consecuencia.

Un perfil Mimulus transformado puede sin duda preservar su salud comiendo en la medida justa sin dejar, por ello, de disfrutar de la vida.


lunes, 23 de octubre de 2017

Los mil y un usos del bicarbonato de soda

Del dentífrico a la tortilla, pasando por la limpieza de la bañera, el desodorante casero o la loción anti-acné, el bicarbonato de soda, o sales de vichy, nos ofrece múltiples soluciones en la higiene, la cocina, el jardín e incluso el botiquín, ahorrándonos productos químicos nocivos y aliviando nuestro presupuesto.




Mezcla de sal y de cal, este polvo blanco de venta en droguerías, tradicionalmente usado para aliviar la acidez de estómago tras un atracón, es una substancia biodegradable, no inflamable y soluble en agua, de numerosas aplicaciones sin riesgo a nivel doméstico. 

Se comercializa bajo otros nombres como "bicarbonato de sodio", "baking soda", "carbonato ácido de sodio", "hydrogenocarbonato de sodio" o "sales de vichy", y lo encontramos en formato "alimenticio" o "no alimenticio". La diferencia radica en el filtrado de sus ingredientes, siendo el alimenticio más puro y apto para todos los usos, mientras que el no alimenticio puede contener restos de impurezas (e incluso de metales pesados), por lo que lo reservaremos para la limpieza o, en todo caso, para uso externo.

Generalmente viene acondicionado en un embalage de cartón o papel, dentro del cual debe conservarse, bien cerrado, a salvo de la luz y de la humedad y, en ningún caso, dentro de la nevera o dentro de un contenedor metálico. Si dudamos de un viejo paquete que guardamos desde hace algún tiempo, tenemos dos manera de saber si el bicarbonato sigue activo:
- por el olor, si es inexistente es buena señal,
- vertiendo un poco de bicarbonato en un pequeño bol y añadiendo vinagre, si se produce una efervescencia es que el bicarbonato es utilizable.

Este producto constituye un agente neutralizante, un abrasivo suave, un destructor de olores, un fungicida natural, un agente anti ácaros y un regulator natural del ph alcalino. De todas estas propiedades se derivan sus múltiples usos, los cuales podemos agrupa en cuatro categorías: desodorizar, limpiar, aliviar y cocinar.

Desodorizar
En un bol: cualquier armario o contenedor cerrado, desde la nevera al zapatero, puede beneficiarse de un bol lleno de este polvo blanco, que absorberá los olores a comida, ropa, calzado o humedad sin perjudicar su contenido, debiendo renovarse una vez al mes para asegurar su eficacia.
Espolvoreado: en la bolsa de deporte o dentro de los zapatos, el tiempo que no se usan, en la moqueta, pasando la aspiradora después, sobre el perro, seguido de una buena cepillada, on en el cajón del gato, debajo de la arena, esta simple aplicación constituye un buen mantenimiento entre lavados que ayudará a reducir los inevitables olores en cada caso. 



Limpiar
Diluído en agua: esta sencilla mezcla, a razón de dos cucharadas soperas de bicarbonato de soda por un litro de agua caliente, nos servirá para limpiar juguetes de los niños y los accesorios de los animales, el parabrisas del automóvil, el interior del microondas, la cortina de la ducha, y el termo entre otros objetos, enjuagándolos luego con agua tibia. Si añadimos zumo de limón, la limpieza será en más profundidad, por lo que lo podremos utilizar, por ejemplo, para el plan de trabajo o los azulejos de la cocina. También podemos dejar en remojo el cepillo de dientes o la esponja (añadiendo vinagre de alcool al agua y al bicarbonato), para prevenir una invasión de microbios.

En "pasta": una mezcla más espesa de bicarbonato de soda y agua nos servirá para limpiar en profundidad el horno, recubriendo sus paredes con esta pasta y dejándola actuar toda una noche, para enjuagarla al día siguiente con agua tibia. 

Espolvoreado: sobre el cepillo de dientes, dos veces al mes, ayudará a mantener los dientes blancos; en la bañera, en el cenicero, en los fogones, en la madera, la plata, en las manchas de la moqueta, en la barbacoa, en la piscina o en la jaula de los animales, y frotado con una esponja húmeda, nos evitará productos químicos, asegurándonos su perfecta limpieza.

Acompañado de otros substancias, podemos incluso realizar productos caseros de lavado más complejos, como por ejemplo:
  • Desatascador: 1 taza de bicarbonato + 1 taza de sal + 1 taza de vinagre + 250 ml de agua muy caliente. Verter estos productos uno tras otro, en este orden, por el desagüe, esperar una media hora y  verter agua tibia.
  • Limpiador multiusos para el hogar: medio vaso de alcool + medio vaso de bicarbonato de soda + 2 litros de agua + 10 gotas de aceite esencial de lavanda fina. A usar en el suelo, las paredes o el techo.
  • Detergente para la colada: 2 kg de bicarbonato de soda +  1 kg de percarbonato de soda. Usar una cucharada sopera de esta mezcla para los colores, y dos para el blanco.
  • Desengrasante: media taza de vinagre + 1 tasa de bicarbonato de soda + 5 gotas de aceite esencial de limón.
Mezclado con zumo de limón lo utilizaremos para limpiar el cobre, y espolvoreado sobre una media patata es un remedio muy eficaz para hacer brillar de nuevo los metales oxidados. 

Aliviar
Los trastornos de la piel, tales como eccemas, acné, forúnculos, verrugas o picadas de insectos, se benefician mucho de la acción sanadora y calmante del bicarbonato de soda. En este caso realizaremos una pasta, mezclándolo con agua, que aplicaremos directamente sobre la zona afectada, dejándo actuar una media hora, para aclarar con agua clara después. En el caso de las verrguas, podemos añadir aceite esencial de limón y/o de árbol del té. También podemos calmar la irritación del afeitado realizando una loción compuesta por agua fría y bicarbonato de soda, a aplicar como "aftershave" seguida de un aclarado. 

A nivel interno, como ya  hemos comentado, la acidez de estómago es un mal tradicionalmente aliviado con la ingesta de una cuachara de café de bicarbonato de soda en un vaso de agua. Pero también podemos hacer gargarismos, añadiendo a la mezcla un poco de zumo de citrón, para el dolor de garganta, o un enjuague bucal en caso de encías dolorosas o irritada, añadiendo una gota de aceite esencial de árbol del té, sin olvidar de utilizar el bicarbonato de uso alimenticio exclusivamente, y de escupir al final. 

Un baño caliente al que habremos añadido 6 a 7 cucharadas soperas de bicarbonato, nos ayudará a recuperarnos de la fatiga, y un baño de pies con esta solución y unas gotas de aceite esencial de árbol del té (de nuevo), contribuirá a solventar la micosis podal o "pie de atleta".

Cocinar
A nivel culinario, como a nivel interno, debe siempre recordarse de utilizar el bicarbonato de soda alimenticio para evitar ingerir impurezas o metales pesados. Sabiendo esto, podemos usarlo para eliminar la acidez de las mermeladas, o conservar el valor nutricional de las verduras, si añadimos una pizca a media cocción en ambos casos. Una cuchara de café en el agua de remojo hará las legumbres más digestas y la carne más tierna. Una pizca mezclada con el huevo hará montar este a punto de nieve más fácilmente y hará la tortilla más ligera.

Otros usos
También podemos usar el bicarbonato de soda, en lugar de la aspirina, para alargar la vida de las flores en los floreros. Espolvoreado en el jardín, eliminará las malas hierbas. Mezclado con agua, como último enjuage del cabello hará que este sea más suave, de la misma forma que reblandecerá la piel de las manos si las frotamos con este polvo blanco. 

Y un largo etcétera. Sólo debe tenerse en cuenta que el bicarbonato de soda puede presentar incompatibilidades (a nivel interno) con algunas substancias medicamentosas, por lo que en este caso se debe consultar con el médico. En caso contrario, vale la pena tener este producto a mano, experimentar, acostumbrarse a su uso, y así vaciar nuestro hogar de numerosos productos innecesarios y tóxicos, para dejar lugar a la salud y la simplicidad.