domingo, 23 de abril de 2017

Drenaje de los emuntorios en primavera

Recién despertado del sueño invernal, el cuerpo encuentra en la estación primaveral el momento ideal para deshacerse de residuos tóxicos almacenados en los diversos tejidos, tanto procedentes del exterior, como del interior. Para ello, nuestros órganos de eliminación o emuntorios, pueden ser estimulados con elementos de la naturaleza que optimicen esta importante función, que debe desarrollarse siguiendo ciertas pautas.

Qué es la "detox"
En realidad, cuando hablamos de "detox", nos referimos a dos niveles distintos de depuración: por un lado se encuentra el drenaje de los emuntorios, es decir, la limpieza ligera del hígado, la piel, los riñones, los intestinos y los pulmones; y por otro lado se encuentra la detoxificación, proceso más profundo, necesario en caso de intoxicación, y reservado para aquellos con experiencia previa en curas depurativas.

Quién la puede hacer
En efecto, no todo el mundo está en condiciones de llevar a cabo una detox, ni siempre es un buen momento. Drenar el organismo requiere una considerable cantidad de energía, por lo que aquellos aquejados de fatiga, deberían primero resolver esta antes de lanzarse en un programa depurativo. (Si se trata de una fatiga estacional, puede resolverse en un corto periodo de tiempo, en caso de fatiga crónica, deben explorarse sus causas). Aquellos que estén bajo tratamiento médico, deberían esperar a finalizarlo y consultar con su especialista, y, por supuesto, una detox no está especialmente indicada en mujeres embarazadas.

El mejor momento
Respecto al momento, en general se recomienda hacerla en los cambios de estación, de invierno a primavera, o de verano a otoño, pues en el "entretiempo" no sufrimos ni demasiado frío, ni demasiado calor, y el cuerpo no está ocupado en regular la temperatura. Sin embargo, la mejor opción es la primera, pues la primavera, según la Medicina Tradicional China, es la estación del hígado, órgano de detoxificación por excelencia, el cual está en plenitud en este momento y ofrece una mayor capacidad para cumplir sus funciones.

La detox
Partimos de la base que el cuerpo, de manera natural y en condiciones normales, tiende a regresar al equilibrio: es lo que conocemos como principio de la homeostasis. De modo que, si simplemente permitimos a nuestros órganos de eliminación hacer su trabajo, liberándolos de la carga que supone el consumo de alimentos tóxicos, como el café, el azúcar, la grasa animal, el alcohol y muchos aditivos alimentarios, y nos limitamos a consumir alimentos de temporada y a beber agua y zumos, ya estaremos favoreciendo un proceso de eliminación. No obstante, dadas las condiciones en las que, la mayoría de nosotros vivimos, de polución, estrés y, a menudo, hábitos dietéticos nocivos a los que nos cuesta escapar, si queremos realmente que nuestros emuntorios, posiblemente saturados y fatigados, trabajen a fondo, es conveniente ayudarles.
  • Drenaje de los emuntorios: es un proceso que debería durar entre una semana y 21 días. Está especialmente indicado para aquellos que nunca han seguido un programa detoxificante y se trata de, durante este periodo, abstenerse de consumir alimentos tóxicos como los anteriormente citados y privilegiar la fruta y verdura de temporada, y a la vez depurativa, como las manzanas, los limones, las fresas, la alcalchofa, los espárragos, el ajo, las coles, la remolacha o el apio, entre otros. La cocción de los alimentos debe ser ligera y de corta duración, y una buena parte de los alimentos deben consumirse crudos (en la medida de lo posible), asegurando siempre su prolongada masticación. 
    • Zumos: es necesario ingerir líquidos, para limpiar el organismo y, en esta época, los zumos y batidos son ideales pues nos aportan frescor y vitaminas, además de ayudar con el tránsito intestinal. El "grenn smothie" o batido verde, compuesto de 60% de fruta (manzana, limón, pera, banana, piña) y 40% de verdura (hinojo, apio, espinacas, pepino, perejil, aguacates, alfalfa...) es una bebida detoxificante que puede constituir un potente tentempié en este periodo. No en vano, según la Medicina Tradicional China, el color correspondiente al elemento Madera, al que pertenecen el hígado y la primavera, es el color verde.
    • Infusiones: la fitoterapia nos ofrece un amplio espectro de plantas para dar a los emuntorios ese apoyo extra que garantice su buen funcionamiento. El cardo mariano, rábano negro, alcachofa, boldo, diente de león o el desmodium ayudarán al hígado a procesar las toxinas liposolubles y grasas; la cola de caballo, bardana, cerezo, abedul, grosellero negro, o el ortosifón son plantas diuréticas para respaldar los riñones; la cáscara sagrada, la sena o el psyllium ayudarán con el tránsito intestinal para una buena evacuación.
    • Ejercicio: oxigenar las células de nuestro cuerpo es esencial y esto se consigue con una buena respiración, resultado del ejercicio aeróbico (ligero, al aire libre). Esto nos aportará, no sólo apoyo al pulmón como emuntorio, sino también una liberación de endorfinas, benéficas para el estado de ánimo.
    • Sauna y exfoliaciones corporales: ambas prácticas son eficaces y necesarias para permitir a la piel expulsar, a través de la secreción de sus poros, toxinas suplementarias.
    • Enemas e hidroterapia del colon: muy recomendado antes y después de una cura depurativa, pues los intestinos deben estar "desbloqueados" para permitir la salida de los deshechos. Este emuntorio es nuestra principal vía de expulsión (junto con la orina), por lo que no sólo debe estar limpio sino también sano para que las toxinas que se dirigen a la salida del cuerpo, no sean reabsorbidas a causa de flora intestinal empobrecida. Por ello, otro elemento de gran ayuda en curas depurativas son los probióticos y prebióticos, (bacteria benéfica y su alimento, respectivamente), que aseguren unos intestinos sanos y eficaces. El zumo de Aloe Vera es otro gran aliado de este emuntorio, que además nos aporta una multitud de vitaminas y minerales.
Existen en el mercado numerosos productos a efectos depurativos, que combinan plantas y alimentos previamente citados. Personalmente, confío en algunos de ellos: creo que nos facilitan el trabajo, pues a menudo contienen plantas para los cinco emuntorios a dosis concentradas, difíciles de conseguir con las infusiones, y considero también que no les viene mal a nuestros órganos de eliminación una ayuda extra intensiva. Sin embargo, estos productos, fuera del marco de un programa depurativo como el descrito, resultan ineficaces por si solos en la mayoría de los casos. No es posible hacer una "detox" simplemente bebiendo zumo de Aloe Vera, si seguimos bebiendo café y comiendo macarrones gratinados.
  • Detoxificación: a un nivel más profundo, la detox propiamente dicha, la reservamos a aquellos con experiencia previa en curas depurativas, y a ser posible, bajo la supervisión de un profesional de la salud.
    • Ayuno: es la abstinencia de cualquier alimento, salvo el agua, por un periodo que puede alargarse, en algunos casos, hasta 30 días. Es la detox más extrema, para la que se necesita un estado de consciencia particular y que, mal llevada, puede provocar daños en el organismo.
    • Monodieta: se trata de consumir un solo alimento en cantidades ilimitadas, durante entre 3 a 21 días. Puede ser arroz semi-completo, uvas (más indicado en otoño), una fruta (p.e. manzanas, piña) o una verdura (p.e. zanahorias). Esto constituye un descanso para el sistema digestivo, sin privarle de alimento, lo cual permite eliminar residuos tóxicos. Es importante encontrar el tipo de alimento que no nos cansa y que nos sienta bien.
    • Cura de zumo de verduras: a medio camino entre la monodieta y el ayuno, esta forma de detox nos permite mezclar una variedad de alimentos dentro del grupo de las verduras, de las cuales sólo consumiremos el zumo. Puede alargarse también varias semanas.
En cualquiera de estos tres casos, es conveniente hacer unos días de "preparación", disminuyendo progresivamente la ingesta de alimentos, así como un periodo de "readaptación", regresando de manera progresiva a la alimentación habitual.

Fuera de periodo de detoxinación, podemos realizar una "cura alternada", es decir, una monodieta o ayuno un día por semana, para mantener una higiene interna. Sin embargo, insisto en que, incluso si lo hacemos un sólo día, es conveniente tener algo de experiencia en curas depurativas, y hacer un día previo y posterior de comida ligera, para no sobresaltar al organismo.

Crisis curativa
Para finalizar, comentar que un proceso de limpieza interna del organismo provoca a menudo malestares ligeros como dolor de cabeza, erupciones y granos en la piel, cambio del olor corporal, diarrea, etc. Esto es resultado del proceso de movilización y expulsión de toxinas y un signo inequívoco de que los emuntorios están haciendo eficazmente su trabajo. Es un pequeño precio a pagar, a cambio de los grandes beneficios a nivel de vitalidad, salud y bienestar a todos los niveles, que un buen drenaje de los emuntorios puede dar como resultado. Sin duda, vale la pena el esfuerzo.

domingo, 9 de abril de 2017

Flores de Bach y Nutrición XVI: Honeysuckle, el puchero de mamá

No existe nada más evocador que un olor y, asociado a este, un sabor, por lo que la comida puede constituir un motivo de nostalgia tanto de tiempos mejores como de alimentos que hemos dejado atrás. Honeysuckle viene en nuestro socorro cuando la morriña de la comida nos sobrepasa y nos hace sufrir.


Los vínculos con el pasado pueden estar reforzados por muchos elementos siendo el sabor uno de ellos, pues el sentido del gusto puede despertar fuertes emociones ligadas a tiempos pretéritos, o a situaciones más recientes que intentamos superar, como por ejemplo los malos hábitos alimenticios.

Ciertamente, intentar cambiar de línea dietética, sobretodo si decidimos abstenernos del consumo de caprichos azucarados o demasiado salados, puede provocarnos un síndrome de abstinencia digno de la más acérrima de las adicciones. Por otra parte, si estos hábitos, que ya no nos convienen, están ligados a memorias de la tierna infancia, la resistencia al cambio puede ser dura.

Honeysuckle nos habla del apego al pasado, un apego que sólo se acuerda del lado positivo de este pasado y no de los motivos por los que lo hemos dejado atrás, que pueden tanto ser el proceso natural de madurez como una decisión consciente de cambio. En el caso de la alimentación, una dieta hipocalórica puede desatar una crisis de añoranza de repostería y charcutería, las cuales extasiaban en gran manera nuestro paladar, olvidando los problemas de sobrepeso, falta de energía, granos en el cutis y, a largo plazo, colesterol y diabetis que este tipo de alimentos pueden provocar, y motivos por los cuales hemos decidido no consumirlos más. Esta tristeza se ve reforzada si, además, el aroma de la tarta de chocolate nos transporta a las tardes de invierno que pasábamos con nuestra madre en la cocina, entre montañas de harina blanca y azúcar, abrigados al calor del hogar.

La toma de esta flor nos ayuda a no idealizar el pasado o, en cualquier caso, a pasar página, porque ya somos adultos y decidimos nosotros mismos lo que nos conviene comer. Por lo que es muy indicada tanto en cambios de hábitos dietéticos, como cuando utilizamos la comida, masoquistamente, para rememorar momentos y lugares que ya no volverán. Nos devuelve a nuestras prioridades y elecciones, a sus motivos y, sobretodo, al momento presente, único lugar donde podemos experimentar alguna cosa, y que tiene mucho más que ofrecer que el recuerdo color sepia de otros tiempos que, alomejor, no fueron tan mejores.

domingo, 2 de abril de 2017

Arcillas medicinales: colores, propiedades y usos


Verde, roja, blanca, amarilla, montmorillonita, illita, kaolin, ghassoul, granulada, fina o superventilada... es amplio el abanico de posibilidades cromáticas y terapéuticas que ofrece esta ancestral substancia que nos brinda, de sus propias entrañas, la madre Tierra. Interna o externamente, la arcilla constituye una excelente cura detoxificante así como un eficaz agente anti-inflamatorio, entre sus muchas otras funciones.


La arcilla es, en general, antiséptica (pues inhibe la proliferación de elementos patógenos), hemostática, cicatrizante, anti-inflamatoria, calmante, emolliente (reblandece y suaviza la piel), ayuda a eliminar el ácido úrico, es refrigerante y cosmética. Debido a su alto contenido en minerales, es, por suspuesto, remineralizante, efecto del que nos podemos beneficiar tanto a través de su ingesta como en la aplicación de cataplasmas y mascarillas. Dado este conjunto de propiedades y aplicaciones, no es de extrañar que su uso cosmético y terapéutico se remonte a tiempos inmemoriales, y que se mantiene de actualidad, constituyendo un elemento favorito entre nuestros remedios naturales.

En efecto, es rica, a diferentes niveles según el tipo de arcilla, en los siguientes elementos:
  • Sílice: anti-tóxico y remineralizante del tejido óseo, nervioso y respiratorio y regenerador de piel y tendones.
  • Sodio y potasio: reguladores del equilibrio hídrico en el organismo.
  • Zinc: aliado del sistema inmune, está involucrado también en el crecimiento normal de los tejidos y en el correcto desarrollo de ovarios y testículos.
  • Calcio: imprescindible para la formación y mantenimiento de los tendones y huesos. También participa en la coagulación sanguínea como en la regulación del sistema nervioso, y perticipa en la absorción de la vitamina B12.
  • Magnesio: ayuda a la asimilación del calcio por lo que está implicado en el crecimiento de los huesos, además de ser un agente drenante del hígado. Es anitséptico y antioxidante, regenerador celular y contribuye al equilibrio del sistema nervioso central.
  • Manganeso: agente activo en la acción enzimática, ayuda a asimilar la vitamina E, fortalece la memoria y reduce el cansancio.
  • Hierro: necesario para la producción de glóbulos rojos como para la oxigenación de los tejidos y la generación de energía, así como para la formación de colágeno.
Otra de sus características principales es su acción absorbente de líquidos, grasas y gases, como su acción adsorbente de partículas tóxicas en el organismo, intercambiándolas por sus minerales, pues las toxinas son electro positivas y la arcilla es electro negativa. Esto la convierte en un potente detoxificante, al captar las impurezas disueltas en los líquidos corporales y expulsarlas al exterior.

Composición 
  • Illita: es rica en sílice, magnesio, hierro, sales de calcio, potasio y, en menor medida, aluminio. Destaca por su poder de absorción, lo que la convierte en un gran agente anti-edemas por lo que se usa a menudo en forma de cataplasma. Es antitóxica y se usa también a nivel interno. La encontramos de color verde, amarillo o rojo.
  • Montmorillonita: contiene una fuerte concentración de sílice, y también aluminio, zinc, magnesio, óxidos de hierro, manganeso y cal. Es menos absorbente que la illita, pero más adsorbente y la más remineralizante así como detoxificante, de modo que se usa en cataplasmas y curas internas. Es ideal para hacer mejorar el aspecto de las cicatrices. Pede ser verde, amarilla o roja. 
  • Kaolin: contine silicio, oxígeno, aluminio e iones hidróxidos. Es ideal para la aplicación en pequeñas heridas cotidianas y en irritaciones de las nalgas de los bebés. Como la montmorillonita, es muy adsorbente. Suele ser blanca, aunque la encontramos en la arcilla rosa también.
  • Ghassoul: originaria de Marruecos, es rica en magnesio, hierro, sílice, calcio, sodio y potasio. Es muy utilizada para mascarillas faciales y envolturas corporales, como exfoliante y limpiador de rostro, cuerpo y cabellos. Es de color marrón. Junto con la illita, es la más absorbente.
Colores

  • Verde: es la más polivalente, y suele ser de illita y/o montmorillonita. Atrapa impurezas, regenera y revitaliza. Absorbe y regula el exceso de sebo en la piel, por lo que es indicada, a nivel cosmético, para pieles normales y grasas. Se usa habitualmente también para curas internas.
  • Blanca: suave y remineralizante, es una arcilla de kaolin, indicada para pieles secas, frágiles y normales. Es la preferida en fitoterápia y para curas internas por su acción anti-tóxica y su muy bajo contenido en ácidos férricos. Su suavidad la hace ideal para zonas cutáneas sensibles y mucosas reactivas.
  • Amarilla: illita o montmorillonita, es rica en minerales, tónica y reoxigenante celular. Indicada para pieles normales, grasas, irritadas o sensibles, la arcilla amarilla se usa a menudo en cosmética, tanto en cataplasmas y mascarillas como en la confección de dentífricos y para el cuidado del cuero cabelludo.
  • Roja: también illita o montmorillonita, es rica en oligo-elementos y promueve la circulación sanguínea. Su alto contenido en hierro (lo que le da su color), la hace indicada en casos de anemia, problemas hepáticos y alteraciones de la mucosa intestinal. A nivel cosmético se recomienda para pieles normales, secas o sensibles.
  • Rosa: es una mezcla de arcilla blanca y arcilla roja, reuniendo las propiedades de ambas, esto es, la suavidad de la arcilla blanca, que la hace apta para las mucosas, y la mineralización de la roja, por lo que es también usada en curas. Particularmente indicada para personas sensibles y bebés.
  • Azul: es una variedad de la arcilla verde y, como esta, elimina las impurezas y las toxinas, devolviendo la luminosidad a pieles normales y grasas.
  • Violeta: en efecto, también encontramos arcilla en este color, aunque en realidad se trata de arcilla blanca teñida con pigmentos naturales. Es de uso externo cosmético y se usa, sobretodo, como ingrediente en productos de maquillaje.

A nivel de textura, la arcilla se presenta en distintos formatos:

- Triturada en pedazos, para cataplasmas o, colada, en baños. Se debe dejar en remojo una noche, en una proporción igual de agua y arcilla, y remover ante de la aplicación, para obtener una pasta untuosa.
- Fina, también para cataplasmas, no es necesario dejar en remojo, se mezcla con agua para obtener la misma textura.
- Surfina, en gránulos de unos 60 micrones, ideal para mascarillas faciales.
- Ultra-ventilada, en gránulos de 20 micrones, sin prácticamente ningún rastro de arena u otros elementos. Es ideal para el rostro, como dentífrico o para la preparación de agua o leche de arcilla.

Cuanto más tiempo la arcilla ha estado expuesta a la luz solar, al aire y a la lluvia, antes de ser comercilizada, más poderosa es. Por ello, en algunos embalajes se especifica "secado al sol garantizado".

Usos

  • Cosmética: como se ha mencionado, la arcilla es un gran aliado de la piel, cabello y cuero cabelludo, por lo que su uso en mascarillas faciales y envolturas corporales no pasa de moda. Constituye además un buen vehículo para la Aromaterapia, por lo que se mezcla a menudo con aceites esenciales para crear una sinergia de propiedades entre los dos productos.
  • Terapéutica: diferenciamos el uso externo del uso interno:
    • Externo: principalmente en cataplasma para casos de inflamación y/o dolor, incluído el dolor de cabeza. Refresca y calma, por tanto muy eficaz en rampas musculares, tendinitis y menstruaciones dolorosas, por ejemplo (recordemos que es rica en magnesio).
    • Interno: la cura de la arcilla es legendaria, por su eficacia como por su sencillez. En general
      usamos arcilla blanca o verde, y se trata simplemente de dejar una cucharada de postre de arcilla remojar en un vaso de agua mineral, para beber el "agua de arcilla" (y no el poso de la misma) por la mañana, repitiendo el procedimiento por un periodo de hasta tres semanas. Después de este tiempo, se puede hacer una semana de "leche de arcilla" que se prepara del mismo modo que el agua de arcilla pero se consume enteramente, después de haberla removido por la mañana. Esta cura es reputada por su acción benéfica en problemas del tracto digestivo, como úlceras gástricas, gases, distensión abdominal y síndrome del colon irritable, principalmente, pues absorbe gases y toxinas, y calma irritaciones. Sin embargo, está contraindicada en casos de cáncer en el tracto digestivo, embarazo, estreñimiento, hipertensión y oclusión intestinal. También se debe saber que durante esta cura, es conveniente disminuir el consumo de aceites alimentarios y evitar al máximo la ingesta de aceite de parafina, presente en algunos preparados medicinales, pues esta substancia puede endurecer la arcilla en el intestino. Del mismo modo, el efecto de algunos medicamentos puede verse alterado con el consumo de arcilla. Por lo que, como siempre, antes de lanzarse a hacer una cura de este tipo, es conveniente consultar con un profesional de la salud.
Recordar también que para su preparación, es necesario usar un recipiente de cristal y una espátula o cuchara de madera, pues el plástico y el metal pueden interactuar negativamente con los iones de la arcilla. Y que, en su aplicación externa, no se debe nunca dejar secar sobre la piel, pues puede ocluir los poros, ni la tirar por las tuberías, pues puede bloquearlas.

Así pues, las posibilidades de beneficiarse de este bien natural, son múltiples y de fácil acceso, pues la arcilla esta ampliamente comercializada a precios muy asequibles. Sin embargo, si tenemos la oportunidad de disfrutar de ella de manera directa, en su lugar de orígen, no debemos dejar escapar la oportunidad.


domingo, 26 de marzo de 2017

Astenia primaveral: síntomas, causas y remedios

Por mucho que la llegada del buen tiempo nos llene de alegría, estos primeros días de ramas en flor pueden venir acompañados de una sensación de fatiga que no sabemos de dónde viene y que no conseguimos resolver con el descanso. Es la astenia primaveral.


Este fenómeno se debe simplemente al cambio de estación, y es el despertar de la hibernación Se trata de una adaptación del cuerpo al aumento de horas de sol (incrmentado con el cambio horario), y a los cambios de humedad y presión atmosférica. Un aumento de luz disminuye la producción de melatonina (la hormona del sueño, que se activa en la oscuridad), provocando un descanso más escaso y deficiente. Es importante diferenciar la astenia primaveral, puntual y estacional, con la fatiga crónica, pues los remedios para la primera no son siempre indicados para la segunda.

Síntomas
Entre los síntomas físicos más comunes encontramos la fatiga muscular, descenso de la líbido y falta de energía en general. Los síntomas psíquicos incluyen dificultad de concentración, trastornos del sueño, falta o exceso de apetito, dolor de cabeza, tristeza o letargia y falta de motivación. Es más frecuente en mujeres de entre 35 y 50 años, y en personas alérgicas que toman antihistamínicos, pues estos producen somnolencia.

Higiene de vida
A nivel de hábitos, la clave está en consolidar una rutina en nuestra cotidianeidad que de un ritmo estable al organismo. Es conveniente, pues, tener horarios regulares de alimentación y sueño. Hacer cinco comidas diarias (tres comidas y dos tentempiés) evitará hipoglucemias, y consumir alimentos locales y de temporada requerirá menos esfuerzo por parte del sistema digestivo. Acostarse y levantarse a la misma hora, evitar ver la televisión o trabajar en el ordenador antes de acostarse, y no dormir al lado del teléfono móvil, es indispensable para asegurar un sueño reparador, pues las pantallas y las ondas de estos aparatos alteran nuestro sistema nervioso central. En cambio, un baño o ducha antes de acostarse, un poco de lectura o incluso un rato de música relajante ayudarán a conciliar el sueño.

El deporte es también importante, siempre que no consuma una energía que, en este momento del año, nos falta. Así, el ejercicio aeróbico como el paseo, o la bicicleta, al aire libre, nos ayudará a segregar endorfinas (hormonas del bienestar) y a oxigenarnos. Es más conveniente realizarlo, si se puede, por la mañana, para no excitar el organismo por la noche.

Y, como siempre, disminuir o, a ser posible, eliminar el consumo de azúcar, alcohol, grasas animales y cafeína, los grandes ladrones de energía.

Remedios naturales
Entre las muchas soluciones que nos ofrece la naturaleza, podemos destacar:

Vitamina C: Piedra angular del bienestar energético de nuestro cuerpo. Esta vitamina combate la fatiga, potencia la inmunidad, contribuye a la absorción del hierro y a la formación de colágeno, entre otras de sus muchas funciones. Goza de gran reputación como antioxidante, aunque esta acción se debe, principalmente, a los bioflavonoides que se encuentran presentes de forma natural en muchos alimentos que contienen vitamina C, como es la Acerola, pequeña cereza de américa latina y extensamente comercializada en nuestros países.

Jalea Real: es el alimento reservado para la abeja reina en el panal, y contiene vitamina C, E, A y B, fósforo, calcio, hierro, cobre, selenio y un conjunto de aminoácidos, por lo que constituye un suplemento muy completo para ayudarnos en esta estación.

Los "super alimentos":

  • Guaraná: Rico en guaranina, una substancia similar a la cafeína pero de absorción más lenta, que evita picos de energía.
  • Cacao: de mala reputación por su asociación con el chocolate (el cual contiene, generalmente, azúcar y leche), sin embargo un gran aliado de la estamina pues en estado puro aumenta la energía, disminuye el índice glicémico, es rico en minerales y es más antioxidante que el vino tinto.
  • Cáñamo: también satanizado por su conexión con la marihuana, esta planta es rica en proteínas vegetales, vitaminas del grupo B (beneficiosas para el sistema nervioso), calcio y omega3.
  • Chía: las semillas de esta planta latinoaméricana son igualmente ricas en omega3, minerales, vitaminas del grupo B y proteínas, pero además producen una sensación de saciedad y favorecen la digestión.
  • Hierba de cebada: rica en clorofila, regula el ph del cuerpo. Recordemos que el nivel ácido-alcalino en el organismo es esencial para el correcto desarrollo de las reacciones metabólicas, y que el cuerpo utiliza mucha energía en asegurar este equilibrio.
  • Camu camu: rico en vitamina C, aumenta la inmunidad.
  • Maca: reputada por aumentar la líbido y la energía en general.
Las algas:
  • Espirulina, multivitamínico natural, rica en hierro.
  • Chlorella, rica en clorofila.
  • Klamath, muy rica en vitamina B12 de alta biodisponibilidad. Recordemos que esta vitamina (también llamada Cobalamina), participa en la creación, desarrollo y funcionamiento celular, y que suele ser deficiente en dietas vegetarianas.
Los adaptógenos:
Estos suplementos ayudan al cuerpo a adaptarse a y "aguantar" en circunstancias extraordinarias, como es el cambio de estación.
  • Ginseng, originario de China y Corea, rico en vitamina B
  • Rhodiola, usada por los vikingos, propia de climas fríos, que promueve la producción de serotonina y glóbulos rojos. 
  • Melatonina, hormona reguladora del sueño.
Aromaterapia:
  • Albahaca, tónica digestiva y hepática (la primavera es la estación del hígado), esta esencia ayuda a combatir la fatiga cerebral y la pérdida de memoria.
  • Bergamota, gran equilibrador emocional, una gota en el plexo solar puede ayudar a restaurar el estado de ánimo.
  • Gengibre, rubefaciente y tónico, activa la circulación y el organismo en general.
  • Romero, tónico general del organismo, aporta claridad mental y ayuda a elevar la tensión.
  • Tomillo, revitalizante, y grant anti-infeccioso, nos ayudará a prevenir y combatir catarros primaverales.
  • Pimienta negra, para rescatarnos de la apatía y la letargia.
  • Ylang-ylang, para recuperar el deseo sexual.
Y, por último, es importante realizar actividades que nos produzcan placer, para liberar el máximo de endorfinas que nos ayuden a sentirnos bien, y que contribuyan a sobrellevar este trastorno pasajero, que no tiene porqué aguarnos la alegría de la primavera.

domingo, 12 de marzo de 2017

Remedios florales e incontinencia canina

Tengo la dicha de contar en mi pequeña familia con una integrante dulce y tranquila, que aporta mucho amor a nuestra cotidianeidad. Se llama Cloé y es una galga preciosa. Pero a pesar de su buen carácter, nuestra perruna compañera nos lanzó un reto que supuso un quebradero de cabeza durante un buen tiempo: empezó a orinarse en casa cuando la dejábamos sola, para nuestra gran contrariedad.




Viendo que reñirla sólo servía para aterrorizarla, sin solucionar el problema, le propuse a mi compañero una opción menos disturbadora de la amorosa armonía que predomina en nuestro hogar, y a la que irremediablemente, tarde o temprano iba a echar mano: las flores de Bach. Y sólo me arrepiento de no haberlo intentado antes.

Dado que con un animal no hay entrevista posible en la que nos explique cómo se siente, y que en los últimos tiempos no he trabajado con el péndulo, por lo que mis habilidades en radiestesia no son muy fiables, no me quedó otra que confiar en mi intuición y empatía para comprender los sentimientos que llevan a Cloé a recibirnos con un charco en la entrada de nuestro piso.

Siendo un animal procedente de un refugio de galgos, asumí que tiene un pasado de abandono traumatizante por lo que una de las primeras flores que elegí fue Estrella de Belén. Mimulus fue mi segunda opción, pues nos hemos mudado recientemente, Cloé no conoce mucho el nuevo apartamento y, además, padece una enfermedad por la que va perdiendo progresivamente la vista, y consideré que el miedo y la desorientación podían estar implicados en su reacción. También percibí en ella un reproche con respecto al hecho de que la dejásemos sola, pues cuando tomamos el coche la llevamos en el maletero, donde se queda muy tranquila. Por eso, inicialmente incluí Chicory. Y, a modo protocolario, incorporé Cherry Plum, por la pérdida de control de esfíntires, y el Remedio de Rescate para sellar el tratamiento. Durante los primeros días no hubo cambios, y tuve dudas acerca de Chicory, pues no tenía muy claro el sentimiento detrás de la indudable rebelión. Así que cambié a Holly, por si era una rabieta, pero no conseguí mejores resultados. Tras una discusión con mi compañero, que conoce a la perra desde hace más tiempo que yo, llegamos a la conclusión de que, simplemente, a Cloé no le gusta estar sola, y fue ahí cuando Heather se iluminó en mi cabeza, y creo que di en el clavo, pues unos días después de la introducción de esta última flor, la perra dejó de orinarse en nuestra ausencia, sin más.

Sin embargo, hace unos días hicimos una salida nocturna sin ella, la primera en unos cuantos meses, y aunque no regresamos tarde, Cloé tuvo una recidiva y de nuevo orinó en la entrada, para mi decepción. Decidí darle un voto de confianza antes de empezar de nuevo con las flores, y al día siguiente y los consecutivos, cuando la dejamos sola durante el día, se comportó correctamente. Por lo que deduje que el cambio de rutina la altera, a lo que reacciona con su particular protesta.

En breve tenemos otra salida nocturna, por lo que planeo tratarla con Mimulus, Heather y Cherry Plum, que creo acertada, junto con Chestnut Bud, para prevenir reincidencias, y Walnut, para que no se vea tan afectada por los cambios. Confío plenamente en las flores para ayudar a Cloé a quedarse tranquila por las noches cuando no estamos, y confío también en Cloé y en su sabiduría animal para entender que nunca jamás la vamos a abandonar.



domingo, 5 de marzo de 2017

Desarreglos menstruales: remedios naturales

Dolor, inflamación, cambios de humor, hemorragias, la menstruación y el resto del ciclo de la mujer es a veces una experiencia desagradable que nos resta calidad de vida. Por fortuna la Naturaleza nos ofrece su apoyo y sabios remedios para vivir nuestra feminidad con normalidad y en plena vitalidad.


Partimos de la base que la menstruación no es una enfermedad, sino un proceso fisiológico natural en la mujer que puede desarrollarse sin contratiempos. A pesar de ello, es habitual que algunas mujeres experimenten malestar en alguna parte de este ciclo, por distintos motivos. Para solucionarlo, encontramos en el botiquín del naturópata numerosos remedios, así como consejos de hábitos de vida que conviene seguir en cada caso. Entre los trastornos más habituales encontramos los siguientes:

Dismenorrea
Es el dolor en el bajo vientre durante la mensturación. Las causas más frecuentes incluyen las tensiones emocionales, el frío y la humedad, los excesos sexuales, partos numerosos, la fatiga y las enfermedades crónicas.

Entre los remedios más habituales encontramos:

  • Las tisanas de frambuesa (Rubus idaeus), ortiga (Urtica dioca), melisa (Melisa officinalis), hibisco (Hibiscus sabdariffa) y sauzgatillo (Vitex agnus castus), por sus propiedades calmantes y antiespasmódicas nos ayudarán a calmar la tensión de las paredes uterinas.
  • Los aceites esenciales de albahaca, manzanilla romana, estragón, el cardamomo, el hinojo o el lavandín, de propiedades calmantes y antiespasmódicas, que podemos aplicar en masaje en el bajo vientre, diluídos en un aceite vegetal como el aceite de almendras dulces o un macerado de hipérico.
  • El aceite de onagra, rico en prostaglandinas, de efecto inflamatorio, que favorece además la regeneración de la piel, por lo que es indicado en caso de acné ligado a las menstruaciones.
Nos beneficiarán los alimentos cocinados y ligeramente picantes como el puerro, y los condimentos aromáticos, el genjibre, el azafrán, la canela, el eneldo, el perejil, el hinojo o la menta, que mueven la energía y desbloquean el estancamiento que supone este tipo de trastorno. Del mismo modo, se desaconsejan los alimentos fríos, y los de alto contenido en grasas, así como el café, el queso, los productos fermentados y el tabaco, que aportan tensión al organismo.


    Tensión premenstrual
    Algunos investigadores achacan esta perturvación a la frustración inconsciente de la mujer que no ha quedado embarazada y se dispone a expulsar la mucosa uterina, es decir, la menstruación. La Medicina Tradicional China (MTC) nos habla de un estancamiento de la energía del  hígado, responsable de la circulación de la sangre y, que se manifiesta en irritación emocional.

    Para los trastornos a nivel físico podemos contar con el sauzgatillo y la fambuesa, grandes aliados del ciclo de la mujer, así como el aceite de borraja, precursor de los ácidos grasos Omega 3, que alivian el dolor durante la ovulación. La borraja, igual que la onagra, promueve una piel sana. Un complemento en Magnesio puede calmar el dolor muscular posible en este periodo.

    En el plano emocional encontramos:

    • Los aceites esenciales de bergamota, geranio, hinojo, petit-grain, ylang-ylang o patchouli, grandes equilibradores del sistema nervioso.
    • Entre las Flores de Bach (que, por otro lado, se deben personalizar en cada caso), Mustard nos ayudará en tristeza sin motivo aparente, Beech en la irritabilidad, Chicory para los sentimientos de reproche, sobretodo con la pareja, Holly para los sentimientos de rabia y envidia e Impatients para la impaciencia, de nuevo a menudo con la pareja.
    Los alimentos grasos y salados, así como el té el café o el azucar, son nuestros enemigos en estos casos, pues promueven la agresividad y los trastornos emocionales. Opuestamente, nos conviene beber agua, consumir proteínas de calidad, así como arroz, fibra y fruta, para sentirnos sanos y con mejor humor.

    Hipermenorrea / Metrorragia
    La hipermenorrea son las menstraciones demasiado abuandantes, y la metrorragia son los sangrados fuera de la menstruación. Entre sus posibles causas encontramos los desequilibrios hormonales, fibromas, pólipos o incluso tumores, el dispositivo intra-uterino (DIU) o la píldora, y los problemas de coagulación.

    En ambos casos, el problema principal es un descenso del hierro en sangre, a causa de la pérdida excesiva de la misma, por lo que los complementos ricos en hierro como la espirulina son indicados. Otros remedios son:
    • Las infusiones de milenrama (Achillea millefolium), hamamelis (Hamamelis virginiana), ciprés (Cupressus sempervirens), o la ortiga (Urtica dioca), por sus propiedades astringentes y hemolíticas.
    • Los aceites esenciales de cistus ladaniferus y geranio rosat en masaje sobre el vientre, diluídos en un aceite vegetal, aportan también un efecto hemostático, deteniendo la hemorragia.
    Según la MTC, una hemorragia es un déficit de energía (el Yang-energía no controla el Yin-sangre), por lo que el reposo es indicado. Una revisión ginecológica es también especialmente indicada.

    Amenorrea
    Es la falta de menstruación, debida, generalmente, a la desnutrición, un exceso de ejercicio, la fatiga, efermedades endocrinas o del hígado, menopausia precoz o incluso tumores.

    Una falta de sangre implica, de nuevo, una falta de hierro, por lo que la suplementación en este sentido es necesaria. Además podemos ayudar con:
    • Infusiones de milenrama (hemostática y emenagoga a la vez), angélica (Angelica archangelica), cúrcuma, sauzgatillo, ñame (Dioscorea alata), artemisa (Artemisia vulgaris) u ortiga, de efectos emenagogos.
    • Aceites esenciales de romero alcanforado, canela o hinojo, rubefacientes, que promueven la circulación de la sangre.
    La gestión del estrés, en este caso, es también primordial, para lo que podemos utilizar plantas anteriormente mencionadas como la Pasiflora, y aceites esenciales como la Bergamota.

    Recordar, por supuesto que, cuando cualquiera de estos trastornos se cronifica o se agudiza fuera de límites soportables, es necesario una revisión ginecológica para descartar enfermedades subyacentes o complicaciones posteriores. 

    En caso contrario, podemos regular nuestro ciclo natural femenino de la mano de la naturaleza y vivir nuestra condición de manera tranquila y sin dramas.


    domingo, 26 de febrero de 2017

    Flores de Bach y Nutrición XV: Holly, yo también quiero.

    Es evidente que la alimentación, al margen de su función principal que es la de nutrirnos, es un instrumento de múltiples usos, entre ellos como facilitador social en eventos varios, como instrumento de consuelo para emociones diversas, o, según la sabiduría popular, como atajo hacia el corazón del ser amado. Es por ello que en estados Holly, en que intensos sentimientos de ira, rabia o envidia, nos invaden, la comida puede convertirse en una peligrosa arma de doble filo.


    Por un lado, la envidia puede fácilmente llevarnos a desear la silueta de alguien con quien rivalizamos, por ejemplo, empujándonos a dietas peligrosas y ayunos drásticos, poniendo en jaque mate nuestra salud, además de nuestra dignidad. Un ataque de celos puede también llevarnos a copiar un estilo dietético que, aunque a otro pueda sentarle bien, no sea necesariamente aconsejable para nosotros o incluso inconveniente. Y en el peor de los casos, a copiar hábitos alimenticios nefastos como el consumo habitual de sodas u otros anti-alimentos por el estilo. En cualquier caso, compararnos con un prójimo al que envidiamos no debería ser en absoluto la motivación detrás de nuestras elecciones dietéticas.

    Por otro lado, puesto que, a menudo, en este estado no conocemos o no comprendemos el orígen de los celos y el resentimiento, caemos en un desasosiego que pide a gritos una compensación, la cual es muy fácil encontrar en la comida. Así, en estados Acebo, podemos inconscientemente castigarnos comiendo, como venganza, chucherías, golosinas y otros alimentos que sabemos a ciencia cierta que no nos hacen bien.

    En su estado positivo, Holly nos habla del amor universal el cual empieza, obligatoriamente, por uno mismo. Querer algo sólo porque otro lo tiene, o vengarse castigando el propio cuerpo, significa haber perdido el contacto con uno mismo. Cuando existe amor propio, uno no siente la necesidad ni cae en la tentación de valorarse en función de otra persona, por lo que la envidia no tiene cabida. El corazón tiene la capacidad de alegrarse de los éxitos ajenos, a pesar de los fracasos propios, si es que en una consciencia de amor existe tal cosa como el fracaso. Y lo que es más importante, amarse a uno mismo es, en primer lugar, cuidar la salud para lo que una alimentación equilibrada, libre de comida basura pase lo que pase, es condición "sine qua non".

    Finalmente, y como todos sabemos, cocinar para uno mismo y para los demás es un acto creativo de generosidad y comunión, en el que el ingrediente indispensable no puede ser otro que el amor.