miércoles, 28 de junio de 2017

Yemoterapia, el poder terapéutico de los brotes vegetales

La yemoterapia utiliza partes embrionarias de la planta, como los brotes tiernos o yemas, en forma de macerado bebible. Este método tiene un doble objetivo, en sintonía con la filosofía naturopática, que consiste en un primer estadio de drenaje profundo del organismo para luego regularizar el funcionamiento de los órganos en disfunción.


Historia
La primera referencia bibliográfica al uso de las yemas vegetales la encontramos en la obra de Santa Hildegarda de Bingen, en el siglo XII, la cual menciona en "Le livre des subtilités des créatures divines" los brotes de abedul, grosellero negro, castaño, fresno, álamo, manzano y tilo. En 1790, el escritor y apasionado de las ciencias alemán Johan Wolgang von Goethe habla también de la importancia de los brotes vegetales en  su libro "La metamorfosis de las plantas".

Pero es en 1959 cuando el médico belga Pol Henry conduce estudios clínicos en fitoembriología, publicando en 1982 un volúmen titulado "Phytoembryothérapie - Gemmothérapie" dando nacimiento a este término. El Dr. Henry introduce también, dentro del marco de esta nueva terapéutica, el concepto de fitosociología vegetal, que tiene en consideración la forma de vida de la planta a la hora de la prescripción, de modo que el nogal, que crece aislado, debe ser prescrito, preferentemente, disociado de otros remedios.

Sus trabajos fueron posteriormente desarrollados por el Dr. Max Tétau en Francia, el cual publicó "Nouvelles cliniques de gemmothérapie en 1987, así como por el Dr. Berget, el Dr. Julian y el Dr. Flament. En 1997, el Dr. Fernando Piterà, en Italia, publica "Compendio di gemmothérapia clinica (Meristemothérapia), introduciendo el concepto de meristemo.

Cabe destacar que todos estos trabajos se inspiraron en los estudios del Dr. Paul Niehan, en 1930 sobre embrioterapia, el cual desarrolló una terapéutica basada en la inyección intramuscular de células de fetos animales con el objetivo de drenar el organismo y activar sus funciones inmunitarias.

Características
La yemoterapia se basa en la idea de que los brotes vegetales representan la totalidad de la planta o "totum", pues entrañan todo el bagage genético de la misma, por lo que, potencialmente, pueden contener propiedades tanto de las hojas, como de las raíces, frutos o tallos de la planta adulta. Los tejidos embrionarios son, además,  ricos en factores de crecimiento, favoreciendo la regeneración de nuestros órganos. Por otro lado, el meristemo de las yemas está formado por un conjunto de células indiferenciadas, comparable a las "células madre" madre humanas, capaces de se diferenciar y especializar, según las necesidades.

Otra particularidad destacable de esta terapéutica es que los brotes presentan propiedades ausentes en la planta desarrollada, por lo que tienen indicaciones suplementarias. Por ejemplo, el abedul, conocido por su acción sobre el sistema urinario, como depurativo, así como sobre los rehumatismos, en yemoterapia encontramos también una acción estimulante de la libido.

Preparación
Los brotes vegetales se recolectan, principalmente, en primavera y se dejan macerar durante tres semanas en una mezcla de agua, alcohol y glicerina, pues el agua extrae las sales minerales, algunas vitaminas y flavonoides, el acohol extre alcaloides y heterósidos, y la glicerina otros flavonoides y fenoles. Sin diluir, se consigue un "macerado concentrado", formato habitual de la yemoterapia, aunque también encontramos diluciones homeopáticas a la 10DH, o macerado D1, así como diluciones a la 100CH, o macerado C1 para las plántas tóxicas.

Posología
Del macerado concentrado se toman entre 5 a 15 gotas en un vaso de agua, dos veces por día. Del macerado D1 se toman entre 50 a 100 gotas al día, también diluidas en agua. Existe igualmente el espray bucal e incluso es posible realizar un unguento de aplicación cutánea con 20 gotas de macerado concentrado en 250 gramos de un cuerpo neutro como la cetalina o la manteca de carité.

Protocolos
Bajo el punto de vista de la yemoterapia, como de la naturopatía, la enfermedad es un desarreglo interno originado por una intoxicación exógena (alimenticia, respiratoria o medicamentosa) o endógena (emocional). Por este motivo, como se menciona más arriba, un tratamiento con los brotes se compone de dos fases: un primer mes de desintoxificación y purificación seguido del tratamiento, a partir del segundo mes, del sistema perturbado. Para el primer mes de detoxificación, usaremos un macerado de abedul por las mañanas y uno de higuera por la noche, o, en caso de terreno alérgico, un macerado de grosellero negro por la noche.

Algunos ejemplos de tratamiento son:
  • Menstruaciones difíciles:  frambuesa por la mañana y cassis por la noche.
  • Sofocos de la menopausia: frambuesa, arándanoe higuera mañana y noche.
  • Alergias: grosellero negro, romero, abedul e higuera, mañana y noche.
  • Problemas hepáticos: romero por la mañana y enebro por la noche.
  • Problemas renales: enebro por la mañana y abedul por la noche.
Precauciones y contraindicaciones
- Existen en el mercado sinergias de yemoterapia que incluyen diversos brotes de plantas para diferentes condiciones. En este caso, no se recomiendan más de dos complejos al día, y en momentos distintos (mañana y noche).
- La mujer embarazada no debe tomar yemoterapia antes del tercer mes de gestación y, en cualquier caso, debe consultar con un profesional de la salud.
- No se recomienda la yemoterapia a mujeres en periodo de lactancia.
- Las personas bajo tratamiento médico, particularmente aquellas que tomen anti-coagulantes o medicamentos para el sistema cardio-vascular, deben consultar con su generalista antes de iniciarse en la toma de estos preparados.

Fuentes:
* "La gemmothérapie. La santé par les bourgeons" Dr. Roger Halfon. Editions Trajectoire 2005
   ISBN 2-84197-348-4

* "La Phytembryothérapie. L'embryon de la gemmothérapie" Dr. Franck Ledoux, Dr. Gérard        
  Guèniot. Editions Amyris 2012. EAN 978-28755-2004-3


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