sábado, 13 de agosto de 2016

FRUTOS ROJOS: LOS ALIADOS DEL VERANO

Fresas, arándanos, grosellas, frambuesas, moras, cerezas, los también llamados frutos del bosque, pequeñas bayas de vivos colores, nos ofrecen un manjar de beneficios para disfrutar y regenerarnos en los meses de calor.


En general son ricos en flavonoides y antocianos, pigmentos no nutritivos pero con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, y que confieren los colores que caracterizan estas frutas silvestres y las hacen tan apetecibles. Por tanto, ayudan a combatir el envejecimiento prematuros de la piel y otros órganos provocada por los excesos y el sol del verano.

Su elevado contenido en agua los hace muy poco calóricos, unas 35 kilocalorías por 100g, lo cual, unido a la gran cantidad de potasio presente en ellos, les otorga un efecto diurético.

Los frutos rojos protegen contra infecciones pues son ricos también en vitamina C, la cual, sumada a la acción del ácido fólico, promueve la creación de glóbulos rojos, constituyendo una gran prevención contra la anemia.

Cada tipo de estos frutos tiene, sin duda, propiedades a destacar, aquí describimos algunas de ellas:

Arándanos
Sus pigmentos le confieren propiedades antihemorrágicas mejorando la permeabilidad y la resistencia capilar. Sus taninos ejercen una importante acción antidiarreica y astringente. Sus sales minerales, hacen de él un gran antiséptico sobre todo a nivel urinario, pues tiene la capacidad de inhibir la adherencia de las bacterias a la pared celular. Es, además, un remarcable tónico venoso, hipoglucemiante e hipotensor.

Los arándanos rojos destacan por su acción preventiva frente enfermedades cardiovasculares y diferentes tipos de cáncer. Mejoran la circulación y combaten el colesterol.

Cerezas
Muy ricas en beta carotenos, los cuales contribuyen a mantener una buena visión y la salud de la piel. Las cerezas ayudan también a reducir el ácido úrico y el dolor de las articulaciones, así como a prevenir los herpes. Su alto contenido en melatonina asegura un regular ciclo del sueño.

Ciruelas rojas
Célebres por su acción laxativa, gracias a su gran aporte de fibra, las ciruelas ayudan también a prevenir el riesgo de enfermedades cerebrovasculares como la trombosis cerebral. Son beneficiosas para el sistema respiratorio, combatiendo la bronquitis y la mucosidad.


Frambuesas
Estas destacan por su aporte en vitamina C, una taza de esta fruta nos proporciona casi nuestras necesidades totales diarias de este gran antioxidante. Su alto contenido en fibra las convierte en otro gran aliado contra el estreñimiento, y son reputadas por su acción contra el cáncer.



Fresas
Bien toleradas por los diabéticos, pues ayudan a prevenir la resistencia a la insulina, es la fruta que mayor poder antioxidante tiene. Su gran acción depurativa hace de ella un buen remedio para trastornos como la ictericia, y su acción laxante y a la vez astringente le otorga cualidades reguladoras del tránsito intestinal, llegando a contribuir en la prevención del cáncer de colon.


Grosellas negras
También un gran aporte de vitamina C, más que las naranjas, mejoran la funcionalidad de los vasos sanguíneos y el sistema vascular, lo cual puede ayudar a detener la caída del cabello y prevenir la calvicie. El jugo se utiliza para el tratamiento de anginas, faringitis y llagas en la boca.


Moras
Las más efectivas contra el colesterol alto, cuidan además de nuestros dientes y encías. Destaca su contenido en vitaminas del grupo B y manganeso, contribuyendo al equilibrio del sistema nervioso y al buen metabolismo de las proteínas, previniendo alteraciones en la vista y el sistema auditivo.

Un tazón de frutos rojos al día nos asegura un aporte regular de sus maravillosas propiedades. Son deliciosos en batidos, zumos, postres y ensaladas, o por sí solos como tentempié, como alternativa a otros caprichos mucho menos saludables. No hay excusa: frutos del bosque en el menú.

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