lunes, 4 de agosto de 2008

Vietnam - envuelta en un cumpleanos

Baje a cenar otra vez al barecito de noodles del otro dia, ya que el lugar es muy autoctono y existe la opcion vegetariana. Me sente en el extremo de una de las dos unicas mesas alargadas, ocupada en parte por otra gente, todos lugarenos, con mis humeantes noodles y mi Hanoi Beer, tranquilita, y mientras saboreabalos tallarines picantes y mentolados, empezo a llegar gente. Se fueron sentando en los espacios libres de las mesas, hasta que quedaron las dos llenas, y todos hablaban entre ellos. Despues de su tercer brindis, me he dado cuenta de que se trataba de una celebracion. Por la disposicion de las mesas, una al lado de la otra, aunque me sente, como he dicho, en el extremo de una de ellas, al juntarlas, quede de repente en medio y, ademas, del lado de la pared, con lo que me vi engullida por su fiesta. Al cuarto brindis alce mi cerveza tambien, por educacion, y el guaperillas de delante mio, se apresuro a chocar mi botella con la suya, con una sonrisa. Ahora era inevitable entablar algo de conversacion, y les pregunte que celebraban. Me dijeron que el cumpleanos del hijo de una de las chicas, y que eran todos amigos del instituto que se seguian reuniendo para estos casos. Eran de la quinta del 72, como yo. Mis noodles y mi cerveza se acabaron, pero el guaperillas insistio en que me pidiese otra. Yo estaba muy divertida con la anecdota y parecia ser que ellos tambien (supongo que no contaban con una invitada caucasiana para la celebracion), asi que, despues de negarme brevemente a la segunda cerveza,le dije "venga vale!" y me pedi otra. Poco a poco los otros se fueron animando y me fueron preguntando cosas, a la vez que seguiamos brindando. Fui a buscar la camara para inmortalizar el momento, pero me la habia dejado en el hotel! Asi que intente, a pesar de la zozobra de las dos birras, gravar en mi mente el jolgorio y las risas orientales de mis amigos espontaneos. Estuvimos asi un rato mas, hasta que de repente se levantaron todos de golpe, se despidieron y se fueron. Tengo que confesar que me quedo un gran vacio tras su marcha, despues de tanto jubilo, pero una divertida anecdota.

1 comentario:

Ignasi dijo...

Ei que bien, qué animada que estás por ahí con las cervecillas y los guaperillos... jejeje. Veo que la gente es muy abierta por ahí, no? Tendrías que poner una foto de esos noodles en tu blog, para ver que tal están, pero no comas siempre fideos, habrán otras cosas, no?
ptnts!!!