miércoles, 22 de octubre de 2014

Tiras reactivas de orina: ¿sobre qué nos informan?

Son una herramienta habitual en la consulta naturopática, pues es un test rápido y sencillo que nos aporta información precisa sobre nuestro estado interno, a través de la presencia de ciertas substancia en la orina. Sin ser un método de diagnóstico determinante, constituye un eficaz complemento a la entrevista clínica y otras formas de evaluación de la salud.

La orina es un fiel reflejo del líquido extracelular, por lo que nuestros hallazgos en esta secreción orgánica nos informa del estado de los fluídos que envuelven las células.Existen tiras de diferentes tipos pero los parámetros que suelen valorar son:
  1. Hematúria. Existen dos motivos principales por los cuales podemos encontrar sangre en la orina: o por contaminación, es decir, sangre menstrual se mezcla con la orina fuera del conducto urinario y mancha la tira reactiva, o por litiasis renal, o sea cálculos. Sin embargo, esta presencia puede indicar también inflamaciones, cancer o infarto renal, quistes, traumatismos, hipertensión, leucemias, falta de trombocitos (agentes de coagulación), presencia de anticoagulantes y/o medicamentos.
  2. Hemoglobinúria. En el caso de encontrar hemoglobina en la orina, además de sangre, estaríamos frente a una orina muy alcalina, lo cual indica una sangre ácida (pues el pH de la orina es opuesto al de la sangre), una orina de baja densidad (orina muy diluída, típico en diabéticos), o una destrucción de glóbulos rojos dentro de los vasos sanguíneos.
  3. Urobilinógeno. Este es un indicador, también, de destrucción aumentada de glóbulos rojos, lo cual lleva a una anemia hemolítica a largo plazo (que estaría confirmado por heces oscuras). También es una alarma respecto a una alteración hepática, pues el urobilinógeno aparece en sangre antes de los signos de la misma.
  4. Bilirrubina. La que aparece en sangre es la que llamamos no conjugada, pues todavía no ha sido mezclada con ácido glucorónico en el hígado, y nos habla de enfermedades obstructivas en este órgano, o lesiones hepáticas (hepatitis). Unas heces amarillo claro, o blancas o grisáceas confirmarían este diagnóstico.
  5. Proteinúria. La presencia de proteínas en la orina puede darse en un paciente sano si la densidad de la orina es elevada. Pero en otro caso, es un indicador de insuficiencia renal. Cuanta más alta su presencia, más grave el daño renal, si es leve puede tratarse simplemente de riñones poliquísiticos. Si es intermitente puede deberse simplemente a un sobreesfuerzo físico, pero si es persistente deberemos temer un peor pronóstico. Tambén puede darse por contaminación del flujo vagina (en mujeres) o de la mucosa de la uretra (en hombres).
  6. Nitritos. En caso de que este parámetro nos de positivo, estamos frente a una infección de orina bacteriana, aunque esta puede darse sin que los nitritos aparezcan en orina.
  7. Cetonúria. Hallamos cuerpos cetónicos en orina típicamente en casos de adelgazamiento, pues el organismo metaboliza lípidos y proteínas para conseguir energía, a falta de hidratos de carbono. Pero puede tratarse no sólo de un bajo consumo en carbohidratos o un ayuno prolongado, sino también de una sobrecarga de lípidos en la dieta, un ejercicio intenso y prolongado, vómitos, estados febriles o diabetes mellitus.
  8. Vitamina C. Su presencia es un signo positivo, pues refleja una ingesta elevada de esta vitamina, por lo que existe menor riesgo frente al daño de los radicales libres, responsables de la oxidación celular.
  9. Glucosúria. Las trazas de glucosa en orina son un indicador característico de diabetes (pues la glucosa es el azúcar), y este parámetro es un fiel reflejo de la presencia de glucosa en sangre. Sin embargo, si sólo encontramos glucosa en orina y no en sangre, podemos sospechar de una alteración renal. La ingesta elevada de hidratos de carbono y los estados de estrés pueden resultar, igualmente, en una glucosúria elevada.
  10. Ph. El grado de acidez/alcalinidad de la orina oscila entre unos valores de 4 y 8,5, siendo 6,8 el pH ideal. Como se ha indicado anteriormente, este es opuesto al pH de la sangre, pues un pH alcalino en orina indica una dieta rica en proteínas animales, fiebre, ingesta de vitamina C (ácido cítrico), o toma de L-metionina, mientras que un pH ácido en orina nos sugiere una dieta vegetariana, ingesta de minerales alaclinizantes, ingesta de antiácidos, aunque también un desdoblamiento de urea por infección bacteriana.
  11. Leucocitúria. Cuando encontramos glóbulos blancos en orina debemos pensar en una infección o inflamación (si hallamos una cantidad elevada), pero también una posible contaminación de otras secreciones (si hallamos pocos).
Podemos encontrar las tiras reactivas en la mayoría de farmacias, aunque siempre sacaremos mayor partido de la información que nos aportan si conjugamos esta prueba con otros tests, y permitimos a un profesional que nos oriente, posteriormente, sobre las medidas a tomar en cada caso particular.


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