lunes, 18 de abril de 2011

Koka sana, la otra cara de la coca



Delante de la actual polémica sobre el cambio de estatus legal de las plantas medicinales, no puedo más que defender las bondades de la más satanizada de todas ellas: la hoja de coca.

De nombre botánico  Erythroxylum coca y originaria del amazonas, la coca (o koka, en quechua) es un arbusto que alcanza hasta los dos metros y medio de altura, y presenta tallos leñosos, pequeñas hojas verdes y diminutas flores blancas. Sus frutos son como pequeños huevos rojos de 1 centímetro aproximadamente. Crece en valles calientes y húmedos a 1000 o 2000 metros de altura (o "Yungas" en idioma Aymara), y su uso medicinal desde, como poco, el siglo II a.C. demuestra un importante potencial como fuente de salud, a pesar de su mala prensa.

Ha sido tradicionalmente usada en culturas andinas por sus propiedades estimulantes y como analgésico en intervenciones médicas. También es considerada como planta mágica al ser usada para agradecer cosechas o como tributo a dioses y lugares santos, por su capacidad para curar mal de amores, y como oráculo al soplar las hojas al viento o dejarlas caer al azhar para leer el destino. Y es comúnmente conocido el hábito entre los indígenas de las zonas donde es autóctona, el "acullicar" o masticar hojas de coca mezcladas previamente con cal o ceniza para hacer una bola en la boca y extraer así una subtancia que no sólo permite calmar el hambre y la sed y trabajar largas horas, sino que constituye también un ritual social entre estos pueblos que perpetúa sus tradiciones y les une a nivel humano.

Estas potentes propiedades fueron explotadas por los conquistadores españoles al usar la hoja de coca en pago por el trabajo de los indígenas, especialmente en minas de Potosí, y al estimular su consumo como forma de obtener más largas jornadas de trabajo. Sin embargo, la Iglesia Católica decretó en 1569 la erradicación de la coca por sus supuestos poderes satánicos, usando este hecho como una justificación más para su proceso de cristianización de los pueblos nativos americanos.

A partir de ese momento, el estatus legal de la planta ha sufrido diversos altibajos, ya que por un decreto 4 de Agosto de 1940, fue declarada artículo básico, y su venta fue mandatoria en las minas y compañías de ferrocarril, siendo después prohibido el uso de la hoja de coca, excepto con fines médicos o científicos, por la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961.  Según esta Convenció, fue clasificada junto con la cocaína y la heroína, y quedó la masticación de las hojas prohibida dentro de los 25 años siguientes. Los intentos de diferentes países del eje andino en restaurar la legalidad esta planta de su condena resultaron fallidos hasta que el 6 de Diciembre del 2005, Perú declara los usos culturales tradicionales de la coca como patrimonio cultural inmaterial de la nación.

El motivo de esta batalla legal sobrellevado por la planta es, obviamente, su vinculación con el estupefaciente que conocemos como coca o cocaína. Esta substancia, que incluye 16 componentes principales, contiene el alcaloide de la hoja de coca o clorhidrato de cocaína (presente en un 0,8% en la hoja fresca) el cual, una vez procesado y mezclado con los otros componentes, tiene un efecto tóxico sobre los sistemas nervioso, cardiovascular y respiratorio, además de una acción adictiva. El narcotráfico de esta substancia ha supuesto, no sólo la prohibición de la planta, sino el riesgo de los cultivos y de sus usos tradicionales. La Fundación Sol y Serpiente de América, desde Colombia, pretende rescatar y proteger el buen uso de la planta con su proyecto "Te Kokasana", comercializando refrescos, vino y té de koka, e informando a la población acerca de sus propiedades curativas e importancia cultural. En el marco de La Fira de la Terra, Jimena Briceño y Anabel Guerrero, ofrecen estos productos desde hace unos años, acercándonos a la verdad de esta planta perseguida y alegrándonos la jornada con una bebida saludable y legal.

Así pues, la "Mama Coca" nos puede ayudar a aliviar el dolor de estómago, combatir enfermedades de frío, equilibrar el funcionamiento del corazón e incluso promover el adelgazamiento, sin provocarnos adicción, ya que esta no se da en el consumo de la hoja de forma natural.

Su alto contenido en vitaminas y oligoelementos la convierte en un beneficioso complemento nutritivo de la dieta diaria ya que 100 gramos de la hoja de coca contienen:

    20.06 mg de nitrógeno total
    700 mg de alcaloides totales no volátiles   
    3.68 mg de grasa
    47.50 mg de carbohidratos 
    9.40 mg de beta caroteno
    2.76 mg de alfa-caroteno
    6.47 mg de vitamina C
    40.17 mg de vitamina E
    0.73 mg de tiamina (vitamina B 1)
    0.88 mg de riboflavina (Vitamina B 2)
    8.37 mg de niacina (factor p.p)
    997.62 mg de calcio
    412.67 mg de fosfato
    1.739.33 mg de potasio
    299.30 mg de magnesio
    39.41 mg de sodio
    17.39 mg de aluminio
    6.18 mg de bario
    136.64 mg de hierro
    12.02 mg de estroncio
    6.75 mg de boro
    1.22 mg de cobre
    2.21 mg de zinc
    9.15 mg de manganeso
    0.12 mg de cromo

Por todo ello, la koka merece un lugar relevante entre nuestro boticario junto con el resto de nuestras plantas habituales, y compartir por igual el destino legal que depare a todas ellas.

http://lacocalocacompany.blogcindario.com/2007/04/00390-colombia-declaracion-del-proyecto-indigena-kokasana.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Erythroxylum_coca

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola, on es pot comprar?