lunes, 23 de octubre de 2017

Los mil y un usos del bicarbonato de soda

Del dentífrico a la tortilla, pasando por la limpieza de la bañera, el desodorante casero o la loción anti-acné, el bicarbonato de soda, o sales de vichy, nos ofrece múltiples soluciones en la higiene, la cocina, el jardín e incluso el botiquín, ahorrándonos productos químicos nocivos y aliviando nuestro presupuesto.




Mezcla de sal y de cal, este polvo blanco de venta en droguerías, tradicionalmente usado para aliviar la acidez de estómago tras un atracón, es una substancia biodegradable, no inflamable y soluble en agua, de numerosas aplicaciones sin riesgo a nivel doméstico. 

Se comercializa bajo otros nombres como "bicarbonato de sodio", "baking soda", "carbonato ácido de sodio", "hydrogenocarbonato de sodio" o "sales de vichy", y lo encontramos en formato "alimenticio" o "no alimenticio". La diferencia radica en el filtrado de sus ingredientes, siendo el alimenticio más puro y apto para todos los usos, mientras que el no alimenticio puede contener restos de impurezas (e incluso de metales pesados), por lo que lo reservaremos para la limpieza o, en todo caso, para uso externo.

Generalmente viene acondicionado en un embalage de cartón o papel, dentro del cual debe conservarse, bien cerrado, a salvo de la luz y de la humedad y, en ningún caso, dentro de la nevera o dentro de un contenedor metálico. Si dudamos de un viejo paquete que guardamos desde hace algún tiempo, tenemos dos manera de saber si el bicarbonato sigue activo:
- por el olor, si es inexistente es buena señal,
- vertiendo un poco de bicarbonato en un pequeño bol y añadiendo vinagre, si se produce una efervescencia es que el bicarbonato es utilizable.

Este producto constituye un agente neutralizante, un abrasivo suave, un destructor de olores, un fungicida natural, un agente anti ácaros y un regulator natural del ph alcalino. De todas estas propiedades se derivan sus múltiples usos, los cuales podemos agrupa en cuatro categorías: desodorizar, limpiar, aliviar y cocinar.

Desodorizar
En un bol: cualquier armario o contenedor cerrado, desde la nevera al zapatero, puede beneficiarse de un bol lleno de este polvo blanco, que absorberá los olores a comida, ropa, calzado o humedad sin perjudicar su contenido, debiendo renovarse una vez al mes para asegurar su eficacia.
Espolvoreado: en la bolsa de deporte o dentro de los zapatos, el tiempo que no se usan, en la moqueta, pasando la aspiradora después, sobre el perro, seguido de una buena cepillada, on en el cajón del gato, debajo de la arena, esta simple aplicación constituye un buen mantenimiento entre lavados que ayudará a reducir los inevitables olores en cada caso. 



Limpiar
Diluído en agua: esta sencilla mezcla, a razón de dos cucharadas soperas de bicarbonato de soda por un litro de agua caliente, nos servirá para limpiar juguetes de los niños y los accesorios de los animales, el parabrisas del automóvil, el interior del microondas, la cortina de la ducha, y el termo entre otros objetos, enjuagándolos luego con agua tibia. Si añadimos zumo de limón, la limpieza será en más profundidad, por lo que lo podremos utilizar, por ejemplo, para el plan de trabajo o los azulejos de la cocina. También podemos dejar en remojo el cepillo de dientes o la esponja (añadiendo vinagre de alcool al agua y al bicarbonato), para prevenir una invasión de microbios.

En "pasta": una mezcla más espesa de bicarbonato de soda y agua nos servirá para limpiar en profundidad el horno, recubriendo sus paredes con esta pasta y dejándola actuar toda una noche, para enjuagarla al día siguiente con agua tibia. 

Espolvoreado: sobre el cepillo de dientes, dos veces al mes, ayudará a mantener los dientes blancos; en la bañera, en el cenicero, en los fogones, en la madera, la plata, en las manchas de la moqueta, en la barbacoa, en la piscina o en la jaula de los animales, y frotado con una esponja húmeda, nos evitará productos químicos, asegurándonos su perfecta limpieza.

Acompañado de otros substancias, podemos incluso realizar productos caseros de lavado más complejos, como por ejemplo:
  • Desatascador: 1 taza de bicarbonato + 1 taza de sal + 1 taza de vinagre + 250 ml de agua muy caliente. Verter estos productos uno tras otro, en este orden, por el desagüe, esperar una media hora y  verter agua tibia.
  • Limpiador multiusos para el hogar: medio vaso de alcool + medio vaso de bicarbonato de soda + 2 litros de agua + 10 gotas de aceite esencial de lavanda fina. A usar en el suelo, las paredes o el techo.
  • Detergente para la colada: 2 kg de bicarbonato de soda +  1 kg de percarbonato de soda. Usar una cucharada sopera de esta mezcla para los colores, y dos para el blanco.
  • Desengrasante: media taza de vinagre + 1 tasa de bicarbonato de soda + 5 gotas de aceite esencial de limón.
Mezclado con zumo de limón lo utilizaremos para limpiar el cobre, y espolvoreado sobre una media patata es un remedio muy eficaz para hacer brillar de nuevo los metales oxidados. 

Aliviar
Los trastornos de la piel, tales como eccemas, acné, forúnculos, verrugas o picadas de insectos, se benefician mucho de la acción sanadora y calmante del bicarbonato de soda. En este caso realizaremos una pasta, mezclándolo con agua, que aplicaremos directamente sobre la zona afectada, dejándo actuar una media hora, para aclarar con agua clara después. En el caso de las verrguas, podemos añadir aceite esencial de limón y/o de árbol del té. También podemos calmar la irritación del afeitado realizando una loción compuesta por agua fría y bicarbonato de soda, a aplicar como "aftershave" seguida de un aclarado. 

A nivel interno, como ya  hemos comentado, la acidez de estómago es un mal tradicionalmente aliviado con la ingesta de una cuachara de café de bicarbonato de soda en un vaso de agua. Pero también podemos hacer gargarismos, añadiendo a la mezcla un poco de zumo de citrón, para el dolor de garganta, o un enjuague bucal en caso de encías dolorosas o irritada, añadiendo una gota de aceite esencial de árbol del té, sin olvidar de utilizar el bicarbonato de uso alimenticio exclusivamente, y de escupir al final. 

Un baño caliente al que habremos añadido 6 a 7 cucharadas soperas de bicarbonato, nos ayudará a recuperarnos de la fatiga, y un baño de pies con esta solución y unas gotas de aceite esencial de árbol del té (de nuevo), contribuirá a solventar la micosis podal o "pie de atleta".

Cocinar
A nivel culinario, como a nivel interno, debe siempre recordarse de utilizar el bicarbonato de soda alimenticio para evitar ingerir impurezas o metales pesados. Sabiendo esto, podemos usarlo para eliminar la acidez de las mermeladas, o conservar el valor nutricional de las verduras, si añadimos una pizca a media cocción en ambos casos. Una cuchara de café en el agua de remojo hará las legumbres más digestas y la carne más tierna. Una pizca mezclada con el huevo hará montar este a punto de nieve más fácilmente y hará la tortilla más ligera.

Otros usos
También podemos usar el bicarbonato de soda, en lugar de la aspirina, para alargar la vida de las flores en los floreros. Espolvoreado en el jardín, eliminará las malas hierbas. Mezclado con agua, como último enjuage del cabello hará que este sea más suave, de la misma forma que reblandecerá la piel de las manos si las frotamos con este polvo blanco. 

Y un largo etcétera. Sólo debe tenerse en cuenta que el bicarbonato de soda puede presentar incompatibilidades (a nivel interno) con algunas substancias medicamentosas, por lo que en este caso se debe consultar con el médico. En caso contrario, vale la pena tener este producto a mano, experimentar, acostumbrarse a su uso, y así vaciar nuestro hogar de numerosos productos innecesarios y tóxicos, para dejar lugar a la salud y la simplicidad.

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