miércoles, 10 de septiembre de 2014

Flores de Bach y nutrición VI: Cherry Plum, no me aguanto las ganas

¿Qué haríamos los naturópatas sin Cherry Plum? Pues siendo la nutrición un pilar fundamental de Naturopatía, el corregir hábitos alimenticios es una tarea habitual y complicada en nuestras consultas, que requiere a menudo de ayudas naturales externas como son las flores de Bach. Y entre ellas, la más recurrida para mantener a raya las tentaciones es, sin duda, la Cerasifera.

Esta flor nos habla de impulsos incontrolables, de miedo a perder las riendas, así como del filo opuesto a ello que es la represión forzada, y que tanto riesgo conlleva a un peligroso efecto rebote (el típico festín tras un ayuno). Por ello, nos viene muy a mano en nuestro esfuerzo por deshacernos de viejos y nocivos hábitos y apegos alimenticios, para instaurar otros más saludables, pues nos aporta calma y autodominio, del mismo modo que nos libra de fanatismos otorgándonos sensatez a la hora de privarnos de ciertos alimentos.

Forma un buen equipo con Vervain, pues esta última aborda el entusiasmo excesivo que puede hacernos perder los papeles, así como con Sweet Chestnut, que trata la desesperación y las situaciones límite. También con Gorse, que nos ayuda a no tirar la toalla y "pasar de todo", y con Walnut, que nos protege de influencias ajenas (fiestas de cumpleaños, tapeo con los amigos, etc.).

Es una buena flor a considerar en especial en los casos en que hay una relación de adicción con la comida, ya sea en general o bien con un tipo de alimento en concreto como son los dulces. Y en cualquier caso, para aquellos que deseen mejorar su relación con la nutrición, y comer desde un estado de equilibrio y consciencia sana.

1 comentario:

Julia dijo...

Thank you very much for this timeless post. I am going to make a FIVE STAR REMEDY right now.
Blessings