sábado, 3 de diciembre de 2011

Ayurveda en la Chapada Diamantina

Aunque cualquier lugar y cualquier momento pueden ser coordenadas perfectas para una experiencia sanadora en la vida, existen lugares en el mundo que, por sus características geográficas o por su naturaleza energética, se prestan mas a ello. Es el caso, sin duda, de la Chapada Diamantina.

Con un entorno natural privilegiado y tanto cuarzo alrededor, no es de extrañar que los pueblos de este parque nacional brasileño sean sede de sanadores y escenario de diversas iniciativas terapéuticas.

En Capao encontramos, por ejemplo, a Cristian. Después de once años viajando, incluyendo una estadía en la India para estudiar medicina ayurvédica, decide instaurarse en esta pequeña población bahiana, punto de partida de excursionistas y hogar de viajeros del mundo como él, para ejercer de terapeuta.



En una tienda de la calle principal, donde se anuncian "sólo delicias, pasteles y dulces", pero que ofrece además ropa y accesorios artesanales, un surtido de productos de cosmética natural casera (Alas Herbal http://alasherbal.blogspot.com/) y tarot evolutivo, Cristian tiene su consulta.

Me cuenta que su clientela se divide en dos grupos: por una parte los turistas que vuelven de las excursiones por el parque con los músculos adoloridos y algún que otro esguince, y por otra parte los arriba mencionados viajeros del mundo, que forman parte de la comunidad de habitantes de este lugar, junto con los propios nativos.

Este segundo colectivo, los viajeros, suelen tener, de acuerdo con los Doshas o genotipos de la Ayurveda, un perfil Vata, que es la energía del movimiento. Los desajustes de este tipo son los típicos del exceso de viaje, lo que en la medicina de la India está relacionado con el exceso de aire, consecuencia de una mala alimentación (comida de aeropuerto), y de un mal descanso (dormir en autobuses). Como resultado, el intestino grueso se seca, deja de absorver y todo ello deriva en problemas de huesos, sobretodo.

La estrategia terapéutica consiste en contrarrestar esa energía del aire con alimentos agua y fuego (Pitta y Kapha),  y con el silencio, puesto que por el habla se pierde mucha fuerza.

Discutimos acerca de si debe aceptarse el Dosha de cada uno, cual Karma, y acarrear con lo que ello comporta, o bien intentar minimizar los estragos que, en el caso de Vata, ser un buscador comporta. Concluímos que, como todas las formas de medicina natural, la Ayurveda persigue un retorno al equilibrio, con el aprendizaje que este proceso conlleva.

En Capao existe también una interesante iniciativa llamada Catarse (http://www.catarse.com.br/info/sobre_catarse.htm Este es un proyecto de retiro terapéutico, donde se conjugan diferentes disciplinas sanadoras, para personas que padecen problemas mentales y adicciones. Al parecer, Catarse tiene un convenio con una empresa aeronáutica, mediante el cual ofrece asistencia a los empleados con problemas de esta índole, que suele ser un porcentaje alto de ellos. Asusta un poco pensar que el colectivo de pilotos y azafatas concurra en este tipo de problemas, pero alivia también saber que existen iniciativas como esta para solventarlo.

Cristian me comenta también que el médico del lugar tiene un enfoque naturista, y que se organizan en Capao excursiones combinadas con terapias. Vamos, que no me extraña que gente como Cristian se quede a vivir aquí.

Aunque la naturaleza Vata no es de estar mucho tiempo en el mismo lugar, y es probable que estos viajeros que habitan o que visitan este valle sigan su búsqueda en otros lugares. Eso sí, reforzados y probablemente más equilibrados tras una estancia en semejante drousa sanadora que es la Chapada Diamantina.

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