lunes, 17 de febrero de 2014

Flores de Bach y nutrición 2: Aspen, con los nervios en el estómago

La hipersensibilidad característica de los estados Aspen, en que se presiente, se intuye, se percibe y se presagia, se manifiesta, muy a menudo, en el sistema digestivo. La expresión en inglés "gut feeling" (sentimiento de estómago) es perfectamente gráfica, pues no hace referencia a otra cosa que a una premonición, y describe claramente esta relación entre las tripas y nuestro sexto sentido. A veces se nos "cierra el estómago", otras padecemos vómitos, y a menudo sufrimos de dolores estomacales vinculados a ciertas impresiones. Lo que nos lleva a pensar que existe algún tipo de relación entre ambos sistemas (el nervioso y el digestivo) que, en la línea de Aspen, no acabamos de saber describir. 
Tanto es así que si observamos nuestra anatomía, nos daremos cuenta de que existe una curiosa similitud de forma entre el cerebro (donde se procesan los pensamientos y emociones) y los intestinos. Podríamos pensar que es casual, pero la Naturaleza está demasiado llena de estos paralelismos, que nos lanza como pistas hacia nuestro bienestar, como para tomarlos a la ligera. Un ejemplo claro es el de las nueces, que tienen una forma muy parecida al cerebro, con cráneo y todo, y que de hecho son nutritivas para el mismo. De modo que las circunvalaciones que comparten nuestro tubo digestivo y nuestra masa gris, podrían ciertamente indicarnos una relación no sólo de forma, sino también funcional, y una influencia mútua entre ambos órganos.

Por lo tanto, la Populus tremula nos viene muy bien cuando nuestra nutrición se ve comprometida por energías que captamos del ambiente, y que nuestra barriga procesa antes que nuestro cerebro. Pues nos ayudará a racionalizar la emoción, digerirla, y transformarla en energía nutritiva y en un aprendizaje más de la vida.


Consulta on-line de Flores de Bach en 
http://www.tao.cat/es/consultes-online/



2 comentarios:

castelock dijo...

Me parece muy interesante la relación cerebro e intestinos, no me había fijado nunca en la similitud, en cuanto a su forma. No sé mucho sobre las flores de bach, hay tanto que descubrir y tan poco tiempo...

MONICA DELGADO HERNANDO dijo...

He descubierto tu blog por casualidad y me lo he leido del tiron. Resulta muy inspirador!!!